Internacional
Zelenski condiciona negociaciones de paz en Múnich: pide garantías de seguridad y rechaza cesión de territorios
En el marco de la Conferencia de Seguridad que se celebra en la capital bávara, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, fijó este domingo las líneas rojas de su gobierno de cara a las negociaciones de paz con Rusia, que comenzarán formalmente durante la semana del 16 al 20 de febrero de 2026.
Ante una audiencia compuesta por líderes mundiales y expertos en seguridad, Zelenski fue contundente al establecer las condiciones para sentarse a la mesa de diálogo: garantías de seguridad por al menos dos décadas por parte de Estados Unidos y la negativa rotunda a negociar con territorio ucraniano.
“Sería una ilusión creer que esta guerra puede ahora terminar de forma segura dividiendo a Ucrania, así como era una ilusión creer que sacrificar a Checoslovaquia salvaría a Europa de una guerra mayor”, declaró el mandatario, en una clara alusión al Acuerdo de Múnich de 1938.
Aquel pacto, firmado por Reino Unido, Francia, Italia y la Alemania nazi, permitió la anexión de los Sudetes checoslovacos con la esperanza de evitar un conflicto mayor. Un año después, las tropas de Hitler invadían Polonia, desatando la Segunda Guerra Mundial.
La exigencia de seguridad
El punto central del planteamiento ucraniano gira en torno a las garantías que ofrecería Washington para disuadir cualquier agresión futura por parte de Moscú. Según reveló el propio Zelenski, la administración del presidente Donald Trump ha propuesto inicialmente un compromiso de 15 años, pero Kiev busca ampliar ese plazo.
“Hoy tenemos una propuesta del lado americano por 15 años. Queremos tener 20 años más. 30, 50… Veremos qué hacen la administración y el Congreso”, señaló el presidente ucraniano, dejando abierta la posibilidad de negociar la duración final del compromiso.
La petición refleja la desconfianza de Ucrania hacia la estabilidad de cualquier acuerdo que no incluya mecanismos sólidos de disuasión a largo plazo, especialmente ante un vecino que ya ha demostrado su disposición a utilizar la fuerza militar para lograr objetivos territoriales.
Primeras conversaciones trilaterales
Las esperadas conversaciones entre Ucrania, Estados Unidos y Rusia darán inicio en los próximos días, con el objetivo de poner fin a un conflicto que comenzó en febrero de 2022 y que ha dejado un saldo de decenas de miles de muertos en ambos bandos, además de una crisis humanitaria y energética de proporciones continentales.
Zelenski, no obstante, expresó su escepticismo sobre el desarrollo de las negociaciones, al advertir que “a veces parece que las partes están hablando de cosas completamente diferentes”.
El mandatario ucraniano confía en que “las reuniones trilaterales de la próxima semana sean serias, sustanciales y útiles para todos nosotros”, aunque el tono de sus declaraciones sugiere que Kiev no está dispuesto a ceder en lo que considera puntos fundamentales para la supervivencia de Ucrania como Estado soberano.
Expectativas encontradas
Mientras Ucrania insiste en la integridad territorial y garantías de seguridad creíbles, Rusia mantiene su postura sobre los territorios anexados y busca asegurar que Ucrania nunca ingrese a la OTAN. Por su parte, la administración Trump enfrenta el desafío de mediar entre ambas posiciones mientras gestiona las expectativas de los contribuyentes estadounidenses, cansados de una guerra que se prolonga por cuatro años.











