Hasta 21.50 pesos ha subido el kilo de huevo durante gobierno de AMLO

El paquete de huevo rojo con 18 piezas ha subido entre 18 y 21.50 pesos durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quien prometió en campaña que el precio de los alimentos no subirían y consideró al alimento como parte del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC).

Al pasado 1 de julio, un kilo de huevo valía 50.20 pesos en Guadalajara, 50.21 pesos en la Ciudad de México y 52.50 pesos en Monterrey, según el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).

Cuando iniciaba el gobierno de la Cuarta Transformación, un kilo de huevo rojo Bachoco valía 31.06 pesos y un paquete de huevo blanco de Bachoco, 31.88 pesos, de acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

“Nosotros registramos al menos tres momentos donde hubo picos en el precio del huevo, por ejemplo en una de esas veces se dobló el precio de un día para otro y gritamos“, comentó Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).

Los inspectores encontraron que un cartón de huevo, que contiene aproximadamente 2 kilos, valía 90 pesos en aquel momento: “Se reconoció que había un problema y apretaron a las tres empresas productoras de huevo como Huevo San Juan, Bachoco y Calvario, por lo que lograron bajarlo de 45 pesos el kilo a 33 pesos”.

Así fuera una solo hora, dos días o el tiempo que haya estado vendiéndose con un sobreprecio, cuánto dinero ganaron con este producto usado a nivel nacional por gran parte de la población mexicana, cuestionó el empresario.

El monopolio de pollo y huevo (San Juan y Bachoco), agregó, se mueve a discreción y usa una técnica caprichosa, ya que a veces justifica los altos precios por las alertas sanitarias de gripe aviar.

Actualmente, el precio del huevo se debe a una gripe aviar, la sequía, los efectos de la guerra de Rusia contra Ucrania, la inflación en diferentes proteínas, así como la seguridad en las carreteras de México, enumeró el presidente de la ANPEC.

La inflación sigue imparable en México, ya que llegó a casi 8% interanual en junio pasado, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Los incrementos de precio con mayor relevancia en el mercado mexicano estuvieron en productos como aceites y grasas vegetales comestibles, con un aumento anual de 33.26%; las harinas de trigo, con 28.61%; el pan blanco, con 24.96%; la tortilla de harina de trigo, con 18.35%, así como los pastelillos y pan dulce empaquetado, con 16.77%.

Esos incrementos son el resultado de la guerra de Rusia contra Ucrania, los mayores productores de granos y trigo en el mundo.

Entre las frutas y verduras que se han encarecido se encuentran la naranja, con un alza anual a junio de 24.71%; la sandía, con 23.4%; el chayote, con 18.83%; la piña, con 15.73%, y el chile seco, con 13.71%.

De los bienes pecuarios, destaca el huevo, con un aumento de 23.96%; el pollo subió 17.52%, la carne de res aumentó 15.36% y el pescado, 14.29%.

El pasado 4 de mayo, el presidente López Obrador presentó el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), una estrategia creada entre las empresas públicas, privadas y el gobierno para estabilizar durante 6 meses los precios de la canasta de consumo que mide la Profeco.

Con ello, se busco contener el precio en el 27.26% de los productos y servicios genéricos que conforman la canasta del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).

“El alza de precios afecta la asignación de recursos en la economía, más si es alta y volátil, debido a que las familias y las empresas se enfrentan a un mayor grado de incertidumbre para tomar decisiones”, explicó el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP).

El centro de investigación dependiente de la Cámara de Diputados agregó que dificulta la planeación de largo plazo de los agentes económicos en sus decisiones de inversión y ahorro: “Así, la inflación incide sobre la inversión, el empleo, los salarios reales y, por lo tanto, sobre el crecimiento de la economía”.

Con información de Forbes