Internacional
Israel intensifica ataques contra Líbano en medio de la guerra con Irán: casi 400 muertos, incluyendo más de 80 niños
La escalada bélica en Medio Oriente ha reavivado uno de los focos de tensión más antiguos y letales de la región: el conflicto entre Israel y Líbano. En el marco de la guerra que enfrenta a los ejércitos de Israel y Estados Unidos contra Irán, los ataques israelíes sobre territorio libanés se han intensificado, dejando hasta el momento cerca de 400 víctimas mortales, entre ellas al menos 83 menores y 42 mujeres, según el Ministerio de Salud de Líbano.
El pasado 8 de marzo, Israel confirmó haber atacado a comandantes de la Guardia Revolucionaria de Irán en Beirut, la capital libanesa, en una operación que marca un nuevo capítulo en el enfrentamiento con Hezbolá, el poderoso grupo político y paramilitar chií aliado de Teherán.
Hezbolá, el nexo libanés con Irán
La presencia de Hezbolá —también conocido como el Partido de Dios— en Líbano explica en gran medida por qué ese país se ha convertido nuevamente en blanco de la ofensiva israelí. Fundado en 1982, en plena invasión israelí del sur de Líbano, Hezbolá nació como una milicia chií respaldada por Irán y con el tiempo se transformó en una de las fuerzas políticas y militares más influyentes del país árabe.
Su alianza estratégica, ideológica y financiera con la República Islámica de Irán lo ha colocado en el centro del conflicto actual. Tras los bombardeos contra Irán, Hezbolá respondió lanzando misiles contra la ciudad israelí de Haifa, lo que desencadenó una nueva oleada de ataques aéreos israelíes sobre los suburbios de Beirut y otras zonas del país.
Un conflicto de raíces profundas
La guerra actual no es más que el último episodio de una larga historia de enfrentamientos entre Israel y Líbano, cuya frontera ha sido escenario de invasiones, ocupaciones y hostilidades desde la creación del Estado de Israel en 1948.
Aquel año, la Nakba —el desplazamiento forzado de más de 700 mil palestinos— llevó a cientos de miles de refugiados a países vecinos. Líbano acogió a más de 100 mil palestinos, según documenta Amnistía Internacional, muchos de los cuales se asentaron en campamentos que con el tiempo se convirtieron en focos de tensión.
En 1970, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) estableció su base en Líbano, lo que provocó tres invasiones israelíes entre 1978 y 2006, todas bajo el argumento de garantizar la seguridad de su frontera norte.
Fue precisamente durante la invasión de 1982 cuando surgió Hezbolá, integrado por militantes chiíes que encontraron en la resistencia armada contra Israel su razón de ser. Desde entonces, el grupo ha consolidado su poder: tiene representación en el Parlamento libanés, mantiene un formidable aparato militar y actúa como brazo extendido de Irán en la región.
La guerra en Gaza, el detonante reciente
El actual repunte de hostilidades tiene su antecedente inmediato en los ataques de Hamás contra Israel en octubre de 2023 y la posterior ofensiva israelí sobre Gaza. Desde entonces, los enfrentamientos entre Hezbolá e Israel en la frontera norte se incrementaron de manera sostenida hasta desembocar en la situación actual, ahora agravada por la guerra abierta contra Irán.
Los bombardeos israelíes se han concentrado en los suburbios de Beirut, bastión de Hezbolá, pero también han afectado gravemente a la población civil. Las cifras del Ministerio de Sanidad libanés, que reportan un alto número de mujeres y niños entre los fallecidos, han encendido las alarmas de la comunidad internacional, que observa con preocupación cómo el conflicto se expande y profundiza.










