Internacional
Irán duda en retomar diálogo de paz con EE.UU. mientras crece tensión por bloqueo marítimo
Irán puso en entredicho su participación en una segunda ronda de مذاکرات de paz con Estados Unidos en Pakistán, en medio de un aumento en las tensiones tras la confiscación de un buque iraní por parte de fuerzas estadounidenses.
El portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baghaei, señaló este lunes 20 de abril que Teherán aún no ha tomado una decisión definitiva sobre asistir a las conversaciones, aunque reconoció que existen serias dudas sobre la viabilidad del proceso diplomático. “Hay diversas señales de que no existe seriedad por parte de Estados Unidos para avanzar en la vía diplomática”, afirmó.
Las negociaciones buscan formalizar el fin del conflicto que se ha extendido durante siete semanas, pero las diferencias entre ambas partes persisten, especialmente en torno al programa nuclear iraní y el control del estratégico Estrecho de Ormuz.
El escenario se complica ante la proximidad del vencimiento del alto al fuego, previsto para el martes 21 de abril, hora de Estados Unidos. En ese contexto, el presidente Donald Trump anunció que su enviado especial, Steve Witkoff, viajaría a Pakistán para continuar las conversaciones. Sin embargo, el mandatario endureció su discurso durante el fin de semana, al advertir en redes sociales sobre posibles ataques devastadores contra infraestructura iraní si no se alcanza un acuerdo.
“Estamos ofreciendo un acuerdo muy justo y razonable. Si no lo aceptan, Estados Unidos va a destruir cada planta eléctrica y cada puente en Irán”, escribió Trump, marcando un contraste con su tono optimista de días previos.
Desde Teherán, las autoridades han rechazado haber cedido en puntos clave exigidos por Washington. Baghaei subrayó que la entrega de reservas de uranio enriquecido no ha sido parte de las discusiones, desmintiendo versiones difundidas tras el encuentro celebrado en Islamabad el pasado 11 y 12 de abril, el cual concluyó sin avances concretos.
En paralelo, la situación en el Estrecho de Ormuz continúa siendo crítica. Aunque Irán anunció brevemente la reapertura del paso —clave para el tránsito energético global— la medida fue revertida luego de que Estados Unidos mantuviera su bloqueo y realizara la intercepción de una embarcación iraní en el Golfo de Omán.
El incidente, el primero desde la implementación del bloqueo estadounidense, ha contribuido a mantener prácticamente cerrado el estrecho, agravando la crisis internacional en los mercados de energía y materias primas.
Ante este panorama, el presidente chino Xi Jinping hizo un llamado a garantizar la libre navegación en la zona y urgió a un alto al fuego inmediato durante una conversación con el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman.
El impacto del conflicto ya se refleja en el comercio energético global. China, uno de los principales importadores, ha tenido que recurrir a volúmenes récord de etano proveniente de Estados Unidos para abastecer su industria petroquímica.
Pese a las tensiones, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, reiteró que su país no busca reanudar las hostilidades y apostó por mantener abiertos los canales diplomáticos. “La guerra no beneficia a nadie”, concluyó.










