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México se prepara para lo peor: fuerzas especiales entrenan con Estados Unidos ante posibles ataques químicos y explosivos durante el Mundial

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A ocho semanas de que ruede el balón en el Mundial de fútbol, el gobierno federal ha puesto en marcha un operativo de seguridad sin precedentes. Si bien el discurso oficial descarta la existencia de una amenaza terrorista concreta, los preparativos en la sombra revelan una creciente preocupación por escenarios que van desde ataques con explosivos hasta el uso de agentes químicos en espacios masivos como estadios, hoteles y sistemas de transporte público.

Entrenamiento de élite con Estados Unidos

En el marco de una estrategia binacional, fuerzas especiales mexicanas están siendo entrenadas por unidades de élite de Estados Unidos. El objetivo es fortalecer las capacidades de respuesta ante posibles atentados durante el magno evento. Este adiestramiento forma parte del denominado “Plan Kukulcán”, un dispositivo diseñado para blindar las tres sedes que albergarán partidos en territorio mexicano.

La cooperación refleja la magnitud de los riesgos que las autoridades anticipan. Fuentes cercanas a los preparativos indican que se han contemplado escenarios de múltiples víctimas, ataques coordinados y uso de sustancias tóxicas en espacios cerrados.

Un blanco de alto impacto mediático

Especialistas en seguridad consultados coinciden en que la concentración masiva de aficionados convierte al Mundial en un objetivo potencialmente atractivo para grupos criminales o extremistas. No solo por el número de personas, sino por la plataforma de alcance global que representa cualquier incidente durante el torneo.

“Situaciones que en otro contexto pasarían inadvertidas, durante un evento de esta magnitud generan un eco mediático enorme. Eso lo saben tanto las autoridades como quienes pudieran intentar atentar”, explica un analista en seguridad internacional.

La frontera sur, punto débil

A la preocupación por posibles ataques se suma la vulnerabilidad de la frontera sur mexicana, señalada por diversos informes como un punto de ingreso para terroristas y redes de tráfico de personas. Recientes hallazgos de grupos dedicados al tráfico de migrantes han reforzado la atención de las autoridades sobre esta región.

El antecedente de atentados en territorio nacional —aunque aislados y de distinta naturaleza— mantiene en alerta a los cuerpos de seguridad. Solo en la Ciudad de México, se espera la llegada de hasta 5 millones de personas durante el torneo, una cifra que multiplica los desafíos logísticos y de protección.

El blindaje, en marcha

Las autoridades han evitado dar detalles operativos del Plan Kukulcán, pero reconocen que la seguridad del Mundial es una prioridad absoluta.