Internacional
Bukele impulsa reforma para introducir la cadena perpetua en El Salvador en medio de críticas internacionales
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha vuelto a acaparar la atención pública con el anuncio de una reforma constitucional que introduciría la cadena perpetua para delitos considerados de alta gravedad. La iniciativa, presentada ante la Asamblea Legislativa, plantea modificar el artículo 27 de la Constitución salvadoreña, que actualmente restringe la aplicación de penas perpetuas y solo contempla la pena de muerte en contextos de guerra internacional regulados por leyes militares.
El proyecto de reforma, que busca imponer prisión de por vida para asesinos, violadores y terroristas, ya superó el primer filtro legislativo. La Asamblea aprobó la iniciativa y ahora resta únicamente su ratificación para que entre en vigor, en un proceso que refleja la velocidad con que el oficialismo suele tramitar sus propuestas respaldado por su mayoría parlamentaria.
Contexto de controversia internacional
El anuncio de Bukele se produce apenas días después de que un grupo internacional de derechos humanos difundiera un informe señalando presuntas violaciones graves durante el régimen de excepción implementado por el gobierno salvadoreño. El documento sostiene que existen elementos para considerar que se han cometido crímenes de lesa humanidad en el marco de las políticas de seguridad aplicadas desde 2022.
De acuerdo con el informe, durante el estado de emergencia se habrían registrado detenciones arbitrarias, tortura, desapariciones forzadas, persecución y ejecuciones extrajudiciales. Estas prácticas, según los organismos denunciantes, habrían sido sistemáticas y generalizadas, lo que las situaría en la categoría de crímenes contra la humanidad.
El mandatario salvadoreño rechazó categóricamente las acusaciones. En declaraciones públicas, Bukele defendió su estrategia de seguridad como la única vía para rescatar al país de lo que describió como una situación previa de violencia incontrolable. “Salvamos a El Salvador de convertirse en el país más peligroso del mundo”, justificó, atribuyendo los señalamientos internacionales a una lectura descontextualizada de su gestión.
Un giro constitucional con respaldo legislativo
La reforma al artículo 27 representa un cambio sustancial en el ordenamiento jurídico salvadoreño, que históricamente ha mantenido un enfoque garantista en materia de penas. La Constitución actual prohíbe explícitamente las penas perpetuas y establece que “no habrá penas infamantes ni perpetuas”. La modificación propuesta crearía una excepción para delitos específicos, introduciendo la figura de la prisión de por vida.
Analistas jurídicos han señalado que esta iniciativa, de concretarse, podría enfrentar desafíos en su implementación y eventuales controversias internacionales, dado que diversos tratados de derechos humanos suscritos por El Salvador establecen limitaciones a este tipo de sanciones.
Trayectoria de políticas de mano dura
La propuesta se enmarca en una serie de medidas de seguridad implementadas por el gobierno de Bukele desde 2022, cuando se declaró el régimen de excepción que suspendió garantías constitucionales para facilitar la persecución de pandillas. Estas políticas le han granjeado al presidente salvadoreño altos niveles de popularidad interna, pero también críticas recurrentes de organismos de derechos humanos.










