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Continúan labores de rescate y evacuación del cerro del Chiquihuite

Las autoridades del Estado de México continuaron durante el fin de semana y este lunes las labores de búsqueda de las tres personas que se encuentran en calidad de desaparecidas, luego del desgaje de una parte del cerro del Chiquihuite, en el municipio de Tlanepantla, ocurrido el viernes pasado.

Producto del desastre, el número de viviendas notificadas por afectaciones ascendió a 126 y, hasta el domingo, 76 personas fueron trasladadas a albergues temporales.

La coordinación de Protección Civil del Estado de México realizó el domingo acciones de estabilización, de manera preventiva, en la zona en la que se llevan a cabo las tareas de búsqueda en el área afectada por desprendimiento en el cerro del Chiquihuite.

El domingo, iniciaron los trabajos de estabilización mediante la colocación de costaleras en la base de las rocas de mayor tamaño, que tienen un peso de hasta 200 toneladas, para ofrecer un grado más de seguridad para los cuerpos de rescate.

El subsecretario general de Gobierno, Ricardo de la Cruz Musalem, informó que la notificación y evacuación de las viviendas continuó durante el fin de semana. “Al día de hoy (domingo) tenemos 126 viviendas notificadas que tienen que evacuar, de estas 126 viviendas aproximadamente el 50% ya ha salido de sus viviendas”, informó.

El gobierno de Tlalnepantla informó que elementos de la Secretaría de Marina apoyan en el desalojo de la población afectada por el deslave a los albergues habilitados cerca de la zona cero, esto con el fin de garantizar las condiciones mínimas de seguridad para continuar las labores de búsqueda de personas desaparecidas.

El acceso a la zona del desastre quedó restringido y sólo podrán acceder quienes acrediten su residencia en el lugar, pero deberán estar en compañía de las autoridades.

En la jornada anterior la célula ERIED, de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), logró el rescate de una perrita que fue trasladada al Departamento de Atención a Animales Expuestos y en Custodia del Ayuntamiento local.

El deslave de Tlalnepantla tuvo lugar días después de las intensas lluvias que azotaron el centro de México y del sismo de 7.1 grados con epicentro en Acapulco que provocó pánico en la Ciudad de México.

El gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, dijo el viernes que las lluvias y el temblor posiblemente contribuyeron al desprendimiento de las rocas.

Poco después de ocurrir el derrumbe, los vecinos corrieron a la zona y comenzaron a buscar supervivientes por su cuenta, quitando rocas y escombros con sus manos y formando cadenas humanas para sacarlas del lugar hasta que fuerzas militares y locales tomaron control del operativo.

El desplome ocurrió el viernes por la tarde, causando un estruendo inmenso que sorprendió a este barrio popular de casas levantadas sobre una empinada ladera llena de callejuelas y escaleras, que con los años le han comido terreno al cerro.

Con información de Vanguardia