Internacional
Díaz-Canel denuncia “campaña de intoxicación” sobre donaciones mexicanas y anuncia visita del FBI a Cuba
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó categóricamente este viernes las informaciones que circulaban sobre una supuesta comercialización de las donaciones enviadas por México en medio de la crisis energética que enfrenta la isla. Durante una comparecencia televisiva, el mandatario calificó esas versiones como parte de una “campaña de intoxicación” impulsada por “fuerzas de derecha” con el objetivo de “descalificar” y “destruir” a su gobierno.
“En alimentos nunca se ha cobrado”, subrayó Díaz-Canel de manera enfática, negando rotundamente que la ayuda humanitaria esté siendo desviada para fines comerciales. El presidente cubano aseguró que el país posee una “enorme experiencia” en la gestión de donaciones, así como mecanismos de “control” y “transparencia” en su distribución, pero sobre todo, dijo, una “ética indestructible”.
“El país no le saca ningún provecho económico, el provecho es social”, afirmó el mandatario, quien también hizo referencia a los mecanismos de supervisión que ejercen tanto las organizaciones multilaterales presentes en la isla como los representantes diplomáticos de los países donantes.
Reconocimiento a México
En su intervención, Díaz-Canel destacó particularmente el papel de México, al que calificó como un “país amigo y hermano que ha mostrado una altura tremenda”. El presidente cubano elogió a la mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum, y aseguró que el pueblo cubano agradece y respeta profundamente la solidaridad mostrada por la nación azteca.
México se ha convertido en el principal donante de ayuda humanitaria para Cuba en los últimos meses, particularmente después del recrudecimiento del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, que ha imposibilitado el envío regular de combustible a la isla. Hasta la fecha, el gobierno mexicano ha realizado dos envíos, cada uno con dos embarcaciones, que suman aproximadamente 2 mil toneladas de alimentos básicos y productos de higiene.
La ayuda mexicana ha sido crucial para paliar los efectos de la crisis energética que enfrenta la nación caribeña, agudizada por las sanciones estadounidenses que limitan severamente la capacidad de importación de combustible y otros insumos esenciales.
Investigación conjunta con el FBI
En otro tema de relevancia, Díaz-Canel informó que el gobierno cubano espera la próxima visita de una delegación de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos para colaborar en la investigación del incidente ocurrido el pasado 25 de febrero, cuando una lancha rápida procedente de territorio estadounidense fue interceptada en aguas territoriales cubanas.
El mandatario calificó el suceso como “una infiltración armada con fines terroristas, financiada y organizada desde territorio de Estados Unidos”. Según el relato oficial cubano, la embarcación transportaba a diez personas y una considerable cantidad de armamento cuando fue detectada por las tropas guardafronteras.
De acuerdo con el Ministerio del Interior de Cuba, los ocupantes de la lancha abrieron fuego contra los efectivos de la guarda fronteriza, quienes respondieron al ataque. Como resultado del enfrentamiento, cuatro tripulantes de la embarcación fallecieron en el acto, mientras que los seis restantes resultaron heridos.
La investigación conjunta con el FBI representa un hecho inusual en las tensas relaciones bilaterales entre ambos países, aunque se enmarca en los recientes contactos diplomáticos que las autoridades cubanas confirmaron haber sostenido con representantes del gobierno estadounidense. Díaz-Canel había reconocido previamente, en la misma comparecencia, que se han establecido canales de comunicación con Washington para abordar las diferencias entre ambos gobiernos.










