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El CD renace: ventas crecen y superan al vinilo
Si hace unos meses los vinilos acaparaban los titulares por su inesperado resurgimiento, ahora es el turno del compact disc. El formato que muchos enterraron simbólicamente en la era del streaming está mostrando signos vitales y, según el reporte semestral de Luminate, sus ventas en Estados Unidos alcanzaron los 16.3 millones de unidades en lo que va de 2026, lo que representa un crecimiento del 16 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Los números del CD superan incluso a los del vinilo, que en el mismo lapso apenas registró un modesto incremento del 2.4 por ciento. El dato sugiere que el renacimiento del formato físico está tomando un rumbo inesperado, y el disco compacto —más práctico, portátil y accesible que el acetato— está recuperando terreno entre los coleccionistas y los nuevos oyentes.
El K-pop lidera, pero no es el único
Según el análisis de Luminate, gran parte de este repunte se debe al K-pop, cuyos lanzamientos en CD suelen incluir ediciones limitadas, photobooks y otros artículos de colección que encienden el fervor de los fanáticos. Sin embargo, incluso al descontar las ventas generadas por este género, el crecimiento del CD se mantiene en un sólido 6.7 por ciento, lo que indica que el interés por el formato trasciende a un solo nicho.
El informe también señala que el género dance/electrónico se ha consolidado como el de mayor crecimiento en Estados Unidos en 2026, impulsado tanto por éxitos actuales como por un “repunte nostálgico” en canciones del catálogo 2015-2017. Esta corriente, vinculada al auge del CD, refleja cómo el consumo musical moderno se está moviendo hacia dinámicas “impulsadas por la cultura y la participación de la comunidad”, según Luminate.
Taylor Swift, la reina del coleccionismo
El ejemplo más reciente de esta tendencia es Taylor Swift. La superestrella lanzó hace semanas el sencillo “I Knew It, I Knew You”, compuesto para Toy Story 5, en un movimiento que desafió las lógicas del streaming: el tema solo estuvo disponible en formato CD, con tres versiones diferentes, y con una ventana de compra de apenas 48 horas.
La estrategia funcionó más allá de lo esperado: en menos de un día, todas las unidades se agotaron. La jugada no fue casualidad. Swift ya había demostrado su poderío en el mercado físico con su álbum The Life of a Showgirl, del cual lanzó ocho versiones distintas en vinilo, contribuyendo al auge previo de ese formato.
¿El futuro es físico (otra vez)?
El reporte de Luminate deja claro que el mercado musical no se mueve únicamente por algoritmos y listas de reproducción. La venta de discos compactos, lejos de ser un dato anecdótico, representa una corriente económica y cultural que las disqueras y artistas ya están explotando con ediciones especiales, arte cuidados y estrategias de escasez.
El CD, como el vinilo antes que él, ha encontrado su lugar no como sustituto del streaming, sino como un complemento emocional para los seguidores que buscan algo más que una canción en la nube.











