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“El Jando”, el piloto en el centro de la tormenta: su entrega a Estados Unidos aviva la disputa por la captura de “El Mayo”
En medio de la creciente controversia diplomática por la captura de Ismael “El Mayo” Zambada, un nombre ha comenzado a resonar con fuerza en las mesas de investigación y en la opinión pública: “El Jando”. Se trata de Mauro Alberto Núñez Ojeda, el piloto que, según las autoridades mexicanas, operaba la aeronave que transportó al líder del cártel de Sinaloa hasta territorio estadounidense en julio de 2024.
La figura de este aviador ha cobrado relevancia porque su testimonio podría ser la llave para desentrañar el misterio que envuelve la operación: determinar si la llegada de Zambada a Estados Unidos fue el resultado de un acuerdo de entrega con las autoridades de ese país, o si, por el contrario, se trató de un secuestro ejecutado por el grupo criminal Los Chapitos para entregarlo a sus rivales y a la justicia norteamericana.
Un testigo que voló de regreso y terminó en manos de la justicia
De acuerdo con la versión que ha manejado el gobierno mexicano, una vez que Núñez Ojeda completó su misión de transportar a “El Mayo” hasta el sur de Texas, el piloto emprendió el regreso a México. Sin embargo, su historial criminal habría jugado en su contra: poco después de cruzar la frontera de vuelta, fue detenido por autoridades nacionales y, en un giro que hoy es motivo de escrutinio, terminó siendo extraditado a Estados Unidos sin que antes fuera interrogado a profundidad ni procesado por los delitos que se le imputaban en suelo mexicano.
Esa decisión es precisamente la que hoy pone en entredicho a la Fiscalía General de la República (FGR), que ha cuestionado abiertamente por qué se permitió la salida del país de un testigo tan relevante sin haber agotado todas las líneas de investigación locales.
El avión en el museo y la sombra del FBI
El malestar del gobierno mexicano se ha visto alimentado por otros episodios que, a su juicio, desmienten la versión del exembajador Ken Salazar, quien ha insistido en que Washington no tuvo participación directa en la operación. Uno de ellos fue la decisión del FBI de exhibir la aeronave utilizada en el traslado de Zambada en un museo, un gesto que las autoridades mexicanas interpretan como un reconocimiento tácito de la autoría estadounidense en la detención.
De esta manera, el caso de “El Jando” se ha convertido en el nuevo frente de batalla entre la FGR y el exdiplomático, mientras el gobierno mexicano sostiene que la captura de “El Mayo” formó parte de un plan orquestado desde Washington, y Salazar se mantiene firme en su postura de que todo fue un asunto entre facciones del crimen organizado.











