En los últimos cinco años han muerto 80 trabajadores en minas de carbón: Familia Pasta de Conchos

De 2006 a 2021 han muerto al menos 80 mineros en pozos y minas de carbón, informó la Familia de Pasta de Conchos, una organización que defiende los derechos humanos y laborales de los trabajadores de la minería y que surgió luego del accidente en el mina del mismo nombre en 2006.

De acuerdo con la organización, los mineros fallecieron mientras realizaban su labor debido a violaciones graves a las normas de seguridad e higiene de las empresas.

Además, en todos los casos las mineras vendían carbón a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de forma directa o a través de prestanombres.

La organización detalló que los cuerpos de los mineros, cuyas muertes ha documentado en los últimos años, fueron rescatados por las cuadrillas de rescate de las unidades Mimosa y Micare, de la empresa Minera del Norte, que opera en Coahuila y Chihuahua para la extracción de fierro y carbón.

La Familia de Pasta de Conchos aseguró que la única forma de que no vuelva a suceder un accidente como el que se registró hace una semana en una mina de Sabinas es que se cancelen todas las concesiones en áreas ya minadas.

La organización señaló que la prioridad siempre debe ser el rescate de los mineros, sin embargo, pidió también actuar de forma inmediata contra los responsables.

“A nadie se le debe dejar en una mina como hicieron en Pasta de Conchos pero se debe actuar inmediatamente contra los responsables”, exhortó.

Por otra parte, la organización reclamó que luego de tres años de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador no se han iniciado las labores de rescate de los cuerpos de los mineros que quedaron atrapados en la mina 8, Unidad Pasta de Conchos, el 19 de febrero de 2006.

Tampoco se reabrió una investigación para castigar a los responsables, ni se han tomado medidas de no repetición, acusaron.

En 2006, una explosión por acumulación de gas metano en la mina de Pasta de Conchos provocó que quedaran atrapados 65 de los 73 obreros que se encontraban trabajando.

Según el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez A.C, las labores de rescate quedaron a cargo de la propia compañía responsable de las condiciones de trabajo: Grupo México, propiedad del multimillonario Germán Larrea.

El 4 de abril del año 2007, después de rescatar únicamente dos cuerpos, la empresa decidió suspender el rescate argumentando que se ponían en riesgo las vidas de los rescatistas.

Con información de Latinus