Internacional
Estados Unidos amplía programa de “fianza” para visa de visitantes: 12 nuevos países y depósitos de hasta 15,000 dólares
Viajar a Estados Unidos se ha convertido en un proceso cada vez más complejo y costoso. El Departamento de Estado anunció la ampliación de su programa piloto que exige el pago de una “fianza” reembolsable de hasta 15,000 dólares para la obtención de visas de visitante (B1/B2), una medida que ahora incluye a 12 nuevos países y que entrará en vigor el próximo 2 de abril de 2026.
La lista de nuevas naciones incorporadas a este esquema está conformada por Camboya, Etiopía, Georgia, Granada, Lesoto, Mauricio, Mongolia, Mozambique, Nicaragua, Papúa Nueva Guinea, Seychelles y Túnez. Con esta adición, son ya 50 los países cuyos ciudadanos deberán someterse a este requisito al solicitar una visa de no inmigrante.
Justificación oficial
Durante el anuncio, el secretario de Estado, Marco Rubio, justificó la expansión del programa como parte de las facultades y obligaciones del gobierno estadounidense para “eliminar a personas así de nuestro país”, en referencia a aquellos visitantes que pudieran incurrir en violaciones migratorias.
El programa piloto consiste en que los solicitantes de visas B1/B2 —utilizadas para viajes de negocios o turismo— deben depositar un bono reembolsable de hasta 15,000 dólares ante el gobierno de Estados Unidos. El dinero es devuelto íntegramente si el viajero cumple con las condiciones de su visa y abandona el territorio estadounidense dentro del plazo autorizado. En caso contrario, la fianza es confiscada.
Un esquema en expansión
La medida, implementada inicialmente como un proyecto piloto restringido, ha ido ganando terreno en la política migratoria estadounidense. Fuentes del Departamento de Estado no descartan que en los próximos meses se sumen más naciones a esta lista, en un contexto de endurecimiento progresivo de los controles migratorios.
El nuevo requisito representa un obstáculo financiero significativo para los solicitantes de estos países, particularmente para aquellos con recursos limitados, y ha generado críticas por parte de organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes, que consideran que la medida penaliza a viajeros de naciones con menores niveles de ingreso.










