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El Gacetillero

Gerardo Cares, “el amigo gordo” que salvó a su colega del tornado en Los Ángeles

Pedro Veloso pudo ser uno más de los 13 lesionados en la ciudad de la Región del Biobío. Sin embargo, su amigo, “el gordo bueno”, le salvó la vida. 

“Vino un amigo que es más gordo que yo y se tiró encima mío”, fue la viralizada frase de Veloso, trabajador de Los Ángeles que casi sufre las consecuencias de los azotes de la naturaleza que destruyó gran parte de las cosas a su paso.

Ahí estuvo Gerardo Cares, hoy considerado un verdadero héroe. Un hecho que no tardó en viralizarse por redes sociales. 

Ambos protagonistas de esta particular historia, son trabajadores del taller Biodisel, de avenida Sor Vicenta, en el epicentro del paso del tornado. 

Pedro paseaba tranquilo por el sector. Se bajó a comprar repuestos al local para arreglar su vehículo en el taller. Cuando, precipitadamente, el viento azotó en la superficie. 

“Como estaba lloviendo me quedé adentro del auto ya que estaba calentito. De repente todos los que estaban afuera, incluidos los mecánicos del taller comenzaron a mirar a la calle y me gritaban algo, pero como estaba con las vidrios arriba no los pesqué”, contó Cares, “el héroe”, a La Cuarta.

Lo apodan de cariño “el guataca”. En eso, y casi en algo que después sería una vuelta de mano, Pedro Veloso jala de él y lo mete al taller. “Métete pa’l taller o quieres que te lleve el huracán”, le gritó.

“Estábamos en un galpón con el tío Gilberto y la tía Sylvia (ambos dueños del lugar), cuando de repente veo que mi amigo empieza a salir de a poco a la calle grabando con el celular. Veo también que el techo de lata se empieza a levantar y el viento a soplar más fuerte. ‘Acá algo malo va a pasar’, me dije, y pasó”, recuerda Gerardo.

Pedro Veloso comenzó a despegar los pies de la superficie. El huracán estaba sobre él.

Su amigo, “el gordo bueno”, no lo pensó dos veces. “Temí lo peor (…) me tiré encima de él y lo agarré de un brazo, no se escuchaba nada ya que el viento soplaba demasiado fuerte, era como una película. Fue terrible”, contó Cares.

Gerardo Cares no iba a dejar que su amigo de infancia, con quien compartía el gusto por las tuercas y las cuatro ruedas, se le fuera así como así.

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