Internacional
Nuevo líder supremo de Irán cierra el Estrecho de Ormuz y amenaza bases de Estados Unidos en su primer mensaje
En su primer mensaje como nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí mostró este jueves 12 de marzo un tono desafiante contra Estados Unidos e Israel, al anunciar el cierre del estratégico Estrecho de Ormuz, amenazar las bases estadounidenses en Medio Oriente y prometer que “la sangre de los mártires será vengada”.
“El estrecho de Ormuz debe permanecer cerrado”, subrayó la máxima autoridad política y religiosa de Irán en un comunicado leído por una presentadora de la televisión estatal, mientras se emitía una imagen de la bandera iraní y una fotografía del nuevo dirigente.
El tráfico en esta vía marítima, por donde transita el 20 por ciento del petróleo mundial, se encuentra prácticamente paralizado debido a los ataques iraníes contra buques en la zona desde el inicio de la guerra desatada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero contra la República Islámica.
Mojtaba Jameneí, hijo del anterior líder supremo Alí Jameneí —asesinado el primer día de los bombardeos—, no ha sido visto en público desde su elección el domingo pasado por la Asamblea de Expertos. En su mensaje, advirtió que las bases estadounidenses en la región serán “inevitablemente” atacadas y exhortó a los países vecinos que albergan esas instalaciones a tomar una decisión al respecto.
“Recomiendo que cierren esas bases lo antes posible”, sentenció, y calificó como “una mentira” la afirmación de que Estados Unidos busca garantizar la seguridad y la paz en Oriente Medio.
El nuevo líder aseguró que busca mantener “relaciones cálidas y constructivas” con los 15 países vecinos de Irán, y sostuvo que los ataques que han afectado a varios de ellos durante el conflicto estaban dirigidos exclusivamente contra bases estadounidenses, no contra sus territorios.
“Creemos en la amistad con nuestros vecinos y solo estamos atacando bases e inevitablemente continuaremos haciéndolo”, afirmó.
En su mensaje, Mojtaba Jameneí reconoció que se enteró por la televisión estatal de su designación como nuevo líder supremo, convirtiéndose en la tercera persona en ocupar ese cargo en los 47 años de historia de la República Islámica, después de Ruholá Jomeiní y su padre.
“Para mí, ocupar el lugar de dos grandes líderes, el gran Jomeiní y el mártir Jameneí, es una tarea difícil”, expresó.
El nuevo dirigente fue elegido tras la muerte de su padre, quien gobernó Irán con mano dura durante 36 años. Además de Alí Jameneí, perdieron la vida en los ataques del 28 de febrero su madre, su esposa y uno de sus hijos, informaron fuentes oficiales.
De acuerdo con el diario The New York Times, Mojtaba Jameneí resultó herido en las piernas durante esos bombardeos, versión que ha sido negada por el gobierno iraní.
En su mensaje, el líder supremo advirtió que no renunciarán a vengar la sangre de los mártires, incluidas las niñas fallecidas en un ataque contra una escuela en el sur de Irán que dejó 168 víctimas mortales y que, según investigaciones preliminares estadounidenses, habría sido responsabilidad de Estados Unidos.
“La venganza que tenemos en mente no se limita únicamente al martirio del gran líder de la Revolución”, señaló en referencia a su padre.










