Connect with us

Economía

Petroleras estadounidenses rechazan priorizar a Venezuela pese a presión de Trump

Published

on

La presión del presidente Donald Trump para que las grandes petroleras de Estados Unidos impulsen inversiones en Venezuela, con el fin de incrementar la producción de crudo y asegurar suministros para el mercado estadounidense, ha topado con una fría recepción por parte de la industria. Tras una reunión en la Casa Blanca, altos ejecutivos mostraron escepticismo y priorizaron otros destinos, citando la falta de un marco legal estable, garantías de seguridad y las enormes sumas de capital requeridas.

El director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, afirmó de manera categórica que Venezuela “no es invertible” en las condiciones actuales, una postura que reflejó la cautela generalizada entre las corporaciones energéticas estadounidenses. “Sin reglas claras, seguridad para nuestro personal y protección de los activos, el riesgo es prohibitivo”, explicó una fuente cercana a las discusiones.

Inversión faraónica y horizonte lejano

Durante una conferencia en Abu Dabi, Patrick Pouyanné, director general de la francesa TotalEnergies —con significativas operaciones globales—, cuantificó el desafío. Aunque reconoció que se podrían agregar “fácilmente” entre 100.000 y 200.000 barriles diarios en el corto plazo, advirtió que para aumentar la producción en un millón de barriles diarios se necesitaría una inversión “de al menos 100.000 millones de dólares”. Estos recursos se destinarían principalmente a reconstruir infraestructura crítica: plataformas abandonadas, ductos con fugas y equipos dañados.

Pouyanné fue pesimista sobre el impacto inmediato de Venezuela en el mercado global, pronosticando que el país “no será relevante para el sector petrolero en 2026” y admitiendo que “no está en lo alto de mi agenda”.

Un aliado europeo y las promesas de Trump

En contraste, el consejero delegado de la española Repsol, Josu Jon Imaz, se mostró abiertamente interesado en expandir sus operaciones en Venezuela, afirmando que la compañía está dispuesta a “multiplicar por tres” la producción de crudo en el país. Imaz agradeció a Trump “por abrir la puerta” a Venezuela y reiteró el compromiso de su empresa con inversiones también en suelo estadounidense.

Las declaraciones de Imaz se producen en un contexto de promesas ambiciosas por parte de la administración Trump. Tras la intervención militar estadounidense en Venezuela y la captura del anterior líder, Nicolás Maduro, Trump aseguró que el país suramericano suministraría entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo “de alta calidad” a Estados Unidos a precio de mercado. “El dinero será controlado por nuestro gobierno para beneficio mutuo”, afirmó el mandatario, detallando que el crudo llegaría directamente a muelles estadounidenses.

Un futuro incierto para la reactivación petrolera venezolana

La divergencia de visiones entre la Casa Blanca y los principales actores de la industria petrolera internacional deja en evidencia los obstáculos estructurales para una reactivación rápida del sector energético venezolano. Mientras Trump busca resultados tangibles que refuercen la seguridad energética estadounidense y consoliden su narrativa política, las empresas priorizan la certidumbre jurídica y la viabilidad económica a largo plazo, factores que, por ahora, parecen escasos en el panorama venezolano.

Click to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *