Internacional
Trump impulsa una nueva estrategia antiterrorista y pone la mira en los cárteles de América Latina
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado luz verde a una nueva estrategia antiterrorista cuyo foco principal no se encuentra en Medio Oriente ni en Asia, sino en el hemisferio occidental, según anunciaron fuentes de la Casa Blanca.
El plan establece como prioridad máxima la eliminación de los cárteles de la droga, a los que el gobierno estadounidense ya trata prácticamente como organizaciones terroristas. La iniciativa, impulsada por Sebastian Gorka, asesor de seguridad, parte de una premisa contundente: los cárteles han causado más muertes de estadounidenses que todos los conflictos militares desde la Segunda Guerra Mundial.
“No les permitiremos matar a estadounidenses a gran escala”, declaró Gorka durante la presentación del plan.
Más presión, más operativos y más violencia
Este anuncio no surge de manera repentina. Desde hace meses, la administración Trump ha estado moviendo piezas en la región con acciones concretas:
- Ataques militares contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico.
- Presión política sobre gobiernos latinoamericanos.
- Intentos por reconfigurar el mapa político regional, incluyendo medidas contra Nicolás Maduro en Venezuela.
La campaña contra lanchas presuntamente utilizadas por los cárteles ya ha dejado al menos 191 personas muertas desde septiembre pasado.
¿Qué le pide Estados Unidos a América Latina?
Trump no solo busca actuar de manera unilateral. Su gobierno también presiona a los países de la región para que:
- Se coordinen más estrechamente con Washington.
- Emprendan acciones militares contra los cárteles.
- Combatan pandillas transnacionales.
Según la administración estadounidense, estos grupos representan una “amenaza inaceptable” para la seguridad de todo el hemisferio.
No solo cárteles
Aunque el narcotráfico es el objetivo principal, la nueva estrategia también contempla:
- Combatir grupos extremistas islámicos.
- Neutralizar movimientos considerados “antiestadounidenses”.
- Evitar que actores no estatales accedan a armas de destrucción masiva.
Con este giro en la política antiterrorista, Estados Unidos redefine sus prioridades geopolíticas y coloca a América Latina en el centro de su agenda de seguridad nacional.











