Internacional
Cuba abre su economía a la inversión de connacionales en el extranjero en medio de crisis energética y negociaciones con Estados Unidos
El gobierno cubano anunció una reforma que permitirá a los cubanos residentes en el extranjero invertir en empresas privadas dentro de la isla, particularmente en sectores estratégicos como turismo, minería y energía.
La medida, confirmada por el viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva, en declaraciones a la NBC, llega en un momento crítico para la isla, que enfrenta una severa crisis energética agravada por las restricciones impuestas por Estados Unidos a la venta de petróleo.
La información, que comenzó a circular durante el fin de semana del 15 de marzo a través del Miami Herald, fue posteriormente ratificada por el alto funcionario cubano, quien explicó que la reforma está diseñada para atraer “grandes inversionistas”, con especial énfasis en proyectos de infraestructura.
Sectores prioritarios y contexto de crisis
Los sectores que se verían beneficiados por esta apertura son precisamente aquellos de los que la isla adolece: el turístico, el minero y, de manera destacada, el energético. La dependencia cubana de las importaciones de combustible se ha visto severamente afectada por las políticas de la administración Trump, que ha restringido la venta de petróleo al gobierno cubano y amenazado con aranceles a aquellos países que mantengan negocios con la isla.
La reforma económica se produce en medio de las negociaciones que sostienen los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, así como de las presiones constantes de Donald Trump hacia La Habana, incluyendo sus recientes declaraciones sobre la posibilidad de “liberar o tomar” la isla.
Compra de propiedades: el siguiente paso
Además de las inversiones empresariales, Pérez-Oliva adelantó que el gobierno cubano está analizando la posibilidad de permitir que los ciudadanos cubanos en el extranjero —particularmente aquellos que residen en ciudades como Miami— puedan comprar propiedades dentro de la isla, incluyendo edificios, inmuebles y negocios.
La medida beneficiaría especialmente a quienes salieron de Cuba antes de la reforma migratoria de 2013. Dicha reforma clasificó a este grupo como “emigrados”, lo que no solo dificultó su regreso a la isla, sino que implicó la pérdida de sus derechos sobre propiedades y herencias.










