Internacional
Trump frena la confirmación de su candidato a director de Inteligencia y exige reformas electorales a cambio
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó a los republicanos posponer la confirmación de Jay Clayton como nuevo director de Inteligencia Nacional. La decisión, anunciada a través de sus redes sociales, llegó justo cuando los líderes del partido en la Cámara alta buscaban acelerar el proceso para dar luz verde al nombramiento antes de que el actual interino, Bill Pulte, pudiera consolidarse en el cargo.
La audiencia que el Comité de Inteligencia del Senado tenía prevista para este miércoles, en la que se evaluaría la nominación de Clayton, ha quedado en suspenso. Fuentes legislativas indicaron que, de haber superado ese escollo, el exfuncionario de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) habría podido someterse a una votación definitiva en el pleno a partir del jueves. Sin embargo, la cancelación oficial aún no ha sido confirmada por la secretaría del Senado, aunque el propio mandatario ya ha dado por hecho el freno.
El senador demócrata Mark Warner, miembro destacado del comité, había adelantado que Clayton contaba con los apoyos necesarios para ser ratificado esta misma semana mediante un procedimiento exprés que requería el consentimiento unánime de los 100 senadores. Pero ese escenario, que ya era complejo, se ha vuelto inviable después de que Trump condicionara el avance de su nominado a otras exigencias políticas.
Una moneda de cambio con dos frentes
En su mensaje, el presidente fue claro: “La nominación de Jay Clayton no seguirá adelante hasta que el Senado confirme a Jamie McDonald como sustituto al frente de la fiscalía federal de Manhattan”. McDonald es el elegido de Trump para relevar a Clayton en ese puesto, y su designación se ha convertido ahora en la llave que abre o cierra la puerta de la Inteligencia Nacional.
“Mientras tanto, Bill Pulte seguirá siendo el director interino de Inteligencia Nacional”, escribió el mandatario, desestimando las críticas que han surgido desde ambos partidos sobre la falta de experiencia en seguridad nacional del actual encargado interino.
Pero la presión no se detuvo ahí. Trump también advirtió que no respaldará la renovación de las facultades de vigilancia e inteligencia, que expiraron la semana pasada, a menos que el Senado apruebe una reforma a las normas electorales. Esa iniciativa, sin embargo, ya fue rechazada por la propia Cámara alta, controlada por los republicanos, a principios de este mes, lo que añade un nuevo nivel de fricción en la negociación.
Frustración presidencial y grietas en el Senado
El presidente no ocultó su molestia con los legisladores de su propio partido, a quienes acusó de haber “caído en la trampa demócrata” al intentar marginar a Pulte de la dirección interina de la agencia de inteligencia. Según Trump, esa maniobra busca debilitar su control sobre el organismo en un momento clave para la seguridad nacional.
No obstante, la permanencia de Pulte al frente de la Dirección de Inteligencia Nacional genera escepticismo incluso entre los republicanos. Varios senadores, tanto de la bancada conservadora como de la oposición, han cuestionado abiertamente su perfil técnico y su trayectoria, al considerar que carece del bagaje necesario en materia de defensa y ciberseguridad para ocupar un cargo de esa magnitud, aunque sea de forma interina.











