Internacional
Trump lanza advertencia a Irán: “Si obtienen el arma nuclear, caerá el infierno sobre ellos”
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue contundente este martes en su mensaje hacia Irán: el régimen de los ayatolás no tendrá jamás un arma nuclear, y cualquier intento en ese sentido desatará “consecuencias increíbles” para la República Islámica.
“Ellos no van a adquirirla, no van a hacer nada con ella. Y si lo hacen, sufrirán consecuencias increíbles”, declaró Trump en una reunión bilateral con el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, celebrada al margen de la cumbre del G7 en la localidad francesa de Évian.
El mandatario fue más allá y sentenció: “No desarrollarán, no comprarán ni adquirirán de ninguna otra forma un arma nuclear. Si lo hacen, caerá el infierno sobre ellos. Y no lo harán”. Sus palabras, pronunciadas ante los periodistas que cubrían el encuentro, buscaron disipar cualquier especulación sobre una eventual flexibilización de la postura estadounidense respecto al programa nuclear iraní.
Un giro en el tono: diálogo y “líderes racionales”
Pese a la dureza de su advertencia, Trump sorprendió al matizar su discurso habitual sobre Irán. En el mismo encuentro, aseguró que nunca ha estado interesado en un cambio de régimen en Teherán y calificó como “positivo” el diálogo que actualmente mantienen ambas naciones, que podría desembocar en un acuerdo de paz formalizado a finales de esta semana en Ginebra, con Pakistán como país mediador.
“El primer grupo de líderes iraníes está muerto, el segundo también, y parte del tercero ha desaparecido. Ahora estamos tratando con personas que considero muy racionales”, afirmó Trump, en una declaración que contrasta con las amenazas que profirió durante su primer mandato, cuando llegó a describir a los ayatolás como “fanáticos” y “enemigos de la libertad”.
El presidente estadounidense elogió incluso a sus interlocutores actuales: “Fue agradable negociar con ellos. Son personas fuertes e inteligentes. No están radicalizadas y quieren ayudar a su país”, agregó, abriendo la puerta a un posible nuevo capítulo en la relación bilateral, históricamente tensa desde la revolución de 1979.
El acuerdo que puede cambiar el tablero en Medio Oriente
Las declaraciones de Trump se producen en un momento clave. El conflicto que estalló el pasado 28 de febrero entre Estados Unidos, Israel e Irán —y que mantuvo cerrado el estratégico estrecho de Ormuz durante semanas— podría estar cerca de su fin. La mediación de Pakistán ha logrado acercar posturas, y se espera que en los próximos días ambas partes firmen un acuerdo que no solo ponga fin a las hostilidades, sino que también restablezca el flujo de petróleo a través de esa vital vía marítima, afectada gravemente durante el enfrentamiento.
Ese cierre del estrecho provocó un aumento en los precios del crudo y tensiones en los mercados energéticos globales, lo que llevó a Washington a aliviar parcialmente las sanciones al petróleo ruso para compensar la oferta, una decisión que ahora podría revertirse si el acuerdo con Irán se consolida.
El contexto del G7 y la postura de los aliados
Las palabras de Trump llegaron en el marco de la cumbre del G7, donde el tema de la seguridad global y la estabilidad energética han ocupado un lugar central en las discusiones. Si bien los líderes europeos han mantenido una postura más cautelosa hacia Teherán, la declaración del presidente estadounidense parece alinearse con la búsqueda de una salida negociada al conflicto, algo que sus aliados ven con buenos ojos, aunque con reservas sobre la fiabilidad de un acuerdo que podría ser frágil.











