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Politica

Sheinbaum invita a Felipe VI al Mundial 2026 en un gesto de acercamiento entre México y España

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En un movimiento que apunta a fortalecer los lazos diplomáticos y culturales entre ambas naciones, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha cursado una invitación formal al rey Felipe VI para que asista al Mundial de Fútbol 2026, que se disputará en territorio mexicano del 11 de junio al 19 de julio. Así lo confirmaron este miércoles fuentes oficiales de la Casa Real española.

La misiva, enviada por la mandataria mexicana, destaca la relevancia simbólica del evento deportivo como escenario para celebrar la histórica relación entre los dos países. Sheinbaum subraya en su carta que la Copa del Mundo “constituye una coyuntura propicia para evocar la profundidad y el carácter singular de los vínculos entre México y España, forjados por una hermandad histórica”.

La presidenta mexicana hace hincapié en los elementos que unen a ambas orillas del Atlántico: “El legado compartido de la lengua, la cultura y la memoria colectiva que está repleta de grandes muestras de solidaridad, empatía y una visión humanista entre nuestros pueblos”, señala el texto dirigido al monarca español.

Receptividad en Zarzuela

Fuentes de la Casa Real española indicaron que la invitación ha sido recibida con agrado, enmarcándola dentro de la “relación fraternal” de amistad que caracteriza los vínculos entre ambos países. Aunque no se ha confirmado aún la asistencia del rey, la disposición al diálogo parece abrir una nueva etapa en las relaciones bilaterales.

El gesto de Sheinbaum se produce apenas días después de que la mandataria mexicana manifestara su disposición a asistir a la Cumbre Iberoamericana de 2026, que se celebrará en Madrid en noviembre del próximo año. Esta eventual participación había quedado condicionada al tono y contenido de las declaraciones provenientes de la Casa Real española.

Un contexto de reconciliación histórica

El acercamiento actual adquiere especial relevancia tras las declaraciones realizadas el pasado lunes por Felipe VI, en las que el monarca español reconoció que durante la conquista de América se produjeron “muchos abusos”. Estas palabras, interpretadas como un gesto de autocrítica histórica, parecen haber allanado el terreno para un diálogo más fluido entre ambas naciones.