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Sheinbaum visita Barcelona: ¿un punto de inflexión en la relación México-España?

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La próxima visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Barcelona podría marcar un antes y un después en la relación bilateral entre México y España, después de casi ocho años de tensión diplomática que enfriaron unos vínculos históricamente sólidos.

Aunque el viaje no tendrá carácter de Estado, la participación de la mandataria mexicana en un encuentro internacional donde coincidirá con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, abre la puerta a un acercamiento que no se producía desde 2018, cuando Enrique Peña Nieto fue el último mandatario mexicano en pisar territorio español.

El origen del distanciamiento

El conflicto diplomático se remonta a enero de 2019, cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador y Pedro Sánchez sostuvieron un encuentro oficial en México que, en apariencia, reflejaba una relación cordial. En ese momento, ambos gobiernos expresaron su voluntad de fortalecer la cooperación bilateral.

Sin embargo, el entendimiento se quebró semanas después, cuando López Obrador envió una carta al rey Felipe VI solicitando una disculpa hacia los pueblos indígenas por los abusos cometidos durante la Conquista y el periodo virreinal.

“Estos hechos marcaron de manera decisiva la historia de nuestras naciones y aún generan encendidas polémicas en ambos lados del océano”, escribió entonces el tabasqueño.

La respuesta del gobierno español fue inmediata, pública y contundente: rechazó “con toda firmeza” la solicitud, mostrando su desacuerdo tanto con el planteamiento como con el tono de la misiva. Aquel intercambio marcó el inicio de una etapa de tensión que se prolongaría durante todo el sexenio de López Obrador.

Durante aquellos años, el mandatario mexicano mantuvo vivo el debate con menciones recurrentes a la necesidad de un reconocimiento español. En 2022, llegó a plantear la posibilidad de “pausar” las relaciones diplomáticas, una declaración que generó incertidumbre pero que nunca se materializó.

Economía: el vínculo que nunca se rompió

A pesar del distanciamiento político, la relación económica entre ambos países se mantuvo firme. España continuó siendo uno de los principales inversores en México, y los flujos comerciales y de cooperación económica nunca se interrumpieron, demostrando que los intereses empresariales prevalecieron sobre las diferencias gubernamentales.

Nuevos episodios de tensión bajo el gobierno de Sheinbaum

Ya con Claudia Sheinbaum en la presidencia, un nuevo episodio volvió a tensar la relación en septiembre de 2024. La mandataria decidió no invitar al rey Felipe VI a su toma de posesión. Aunque México extendió la invitación a España como país, la exclusión del monarca fue interpretada por el gobierno español como un agravio, lo que llevó a Pedro Sánchez a no asistir a la ceremonia.

Señales de reconciliación

No obstante, a lo largo de 2024 comenzaron a surgir espacios de acercamiento, especialmente en el ámbito cultural. Destacaron los encuentros entre autoridades durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara de 2024, donde España fue país invitado, así como el reconocimiento en 2025 al Museo Nacional de Antropología de México con el Premio Princesa de Asturias de la Concordia.

El momento más significativo ocurrió en marzo de 2025, cuando el rey Felipe VI reconoció en un acto oficial en Madrid que hubo abusos durante la colonización de América. Aunque no se trató de una disculpa formal, sus palabras fueron interpretadas como un gesto relevante en el debate histórico que había envenenado la relación diplomática.

Poco después de ese pronunciamiento, Sheinbaum cursó una invitación al monarca español para asistir a la inauguración del Mundial de fútbol que se celebrará en México este año, un gesto que muchos analistas interpretaron como una clara señal de voluntad reconciliadora.