Internacional
Starmer dimite como primer ministro británico tras perder la confianza de su partido
El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, anunció este lunes su dimisión como líder del Partido Laborista y jefe del Gobierno británico, tras reconocer que había perdido el respaldo de su grupo parlamentario para continuar al frente del Ejecutivo.
En una declaración pronunciada desde la residencia oficial de Downing Street, visiblemente emocionado y acompañado por su esposa Victoria, su gabinete y el personal de la sede gubernamental, Starmer confirmó que ya había comunicado su decisión al rey Carlos III, jefe de Estado del Reino Unido.
“Cada decisión que he tomado ha sido anteponiendo el país que quiero. Por eso, renunciaré como líder del Partido Laborista”, declaró el mandatario ante las cámaras de televisión.
Un legado de 14 años en la oposición
Starmer, que llegó al poder en julio de 2024 con una aplastante mayoría absoluta, puso fin a 14 años de gobiernos conservadores y devolvió al laborismo al centro de la escena política británica. Durante su mandato, presumió de haber “transformado el partido, erradicando el veneno del antisemitismo, restaurando la confianza en la economía, la defensa y la seguridad nacional”.
“Me dijeron una y otra vez que mi partido estaba acabado, que estábamos condenados a la historia, que una mayoría en las elecciones generales, y mucho menos una aplastante, era imposible. Pero les demostramos que estaban equivocados”, afirmó el ahora exlíder.
Presiones internas tras el revés electoral
La decisión de Starmer se produce después de haber enfrentado fuertes presiones por parte de sus ministros y diputados, desencadenadas por el revés electoral que sufrió el Partido Laborista en los comicios locales ingleses y regionales de Escocia y Gales el pasado 7 de mayo.
El primer ministro admitió que la pregunta que su partido le planteaba era si podía liderar la formación hasta las próximas elecciones generales, previstas para 2029, y aseguró haber “escuchado la respuesta”, concluyendo que debía dar un paso al lado.
Proceso de sucesión y Burnham como favorito
Starmer ha solicitado al Comité Nacional Ejecutivo del Partido Laborista que establezca un calendario para la presentación de candidaturas a la sucesión, fijado para el próximo 9 de julio, con el objetivo de que el proceso quede completado antes del receso parlamentario de verano, a finales del mes próximo.
El nuevo líder y primer ministro asumiría el poder en septiembre, antes de la reanudación de las sesiones parlamentarias, o incluso antes si solo se presenta un candidato.
Todas las miradas apuntan ahora hacia Andy Burnham, exalcalde de Mánchester, quien fue elegido diputado el pasado jueves al ganar el escaño de Makerfield, en el noroeste de Inglaterra. Burnham, una figura carismática dentro del laborismo, ya ha anunciado su intención de presentarse como candidato. Aunque necesita el respaldo de al menos 81 diputados laboristas —el 20 por ciento de la bancada—, se estima que cuenta con el apoyo de unos 200 parlamentarios.
Starmer, que permanecerá en el cargo hasta la elección de su sucesor para evitar un vacío de poder, aseguró que brindará “todo su apoyo” a quien lo releve al frente del Ejecutivo británico.











