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Internacional

Trump firma decreto para frenar el “turismo de parto”

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El presidente Donald Trump firmó este jueves 6 de agosto un decreto ejecutivo que busca endurecer las restricciones contra el denominado “turismo de nacimiento” o “turismo de parto”, una práctica mediante la cual mujeres extranjeras viajan a Estados Unidos con el propósito de que sus hijos nazcan en suelo estadounidense y obtengan automáticamente la ciudadanía.

La orden ejecutiva, suscrita en la Oficina Oval, no modifica ni elimina la ciudadanía por nacimiento, un derecho constitucionalmente protegido por la Enmienda 14 de la Constitución de Estados Unidos, que establece que toda persona nacida en territorio del país adquiere la ciudadanía de manera automática.

Lo que busca el nuevo decreto es, en cambio, fortalecer los mecanismos para disuadir y dificultar los viajes con ese propósito, así como limitar la aplicación de la ciudadanía en ciertos casos específicos.

Redes organizadas, el blanco de la administración

Durante la ceremonia de firma, Trump denunció la existencia de “redes organizadas” que, según él, facilitan el traslado de mujeres embarazadas al país con la intención de que sus hijos nazcan en Estados Unidos.

“Vamos a negar visas tanto a quienes pretendan dar a luz en nuestro país como a quienes organicen este tipo de viajes”, advirtió el mandatario, quien acompañó la medida con una segunda orden ejecutiva orientada a reforzar los controles migratorios y endurecer el otorgamiento de visas de visitante.

¿Qué cambia con el nuevo decreto?

De acuerdo con el texto difundido por la Casa Blanca, la administración Trump pretende acotar la aplicación automática de la ciudadanía por nacimiento en los siguientes supuestos:

  • Hijos de personas vinculadas a embajadas u organizaciones extranjeras, cuyos padres gocen de inmunidad diplomática.
  • Hijos de personas consideradas “enemigos extranjeros”, en contextos de conflicto o amenaza para la seguridad nacional.
  • Casos en los que los padres hayan participado en actividades fraudulentas relacionadas con la obtención de la ciudadanía, incluyendo declaraciones falsas o documentación alterada.

En estos escenarios, el gobierno se reserva la facultad de no reconocer la ciudadanía automática, aunque la medida ya anticipa desafíos legales, dado que la Enmienda 14 ha sido interpretada históricamente de manera amplia por los tribunales.

Turismo de parto: una práctica bajo escrutinio

El llamado turismo de nacimiento no es un fenómeno nuevo. Durante décadas, ciudadanas de países como China, Rusia o México han viajado a Estados Unidos para dar a luz y asegurar así la ciudadanía estadounidense para sus hijos, lo que en el futuro podría abrirles puertas para estudiar, trabajar o residir en el país.

Si bien no existen cifras oficiales precisas sobre la magnitud del fenómeno, diversas investigaciones periodísticas y reportes de inteligencia han señalado la existencia de agencias especializadas que ofrecen paquetes de viaje, alojamiento y asistencia médica a mujeres embarazadas, con costos que pueden superar los 30.000 dólares.

Una batalla legal en el horizonte

La orden ejecutiva de Trump, si bien busca enviar un mensaje político contundente, podría enfrentar un complejo recorrido judicial. La Enmienda 14, ratificada en 1868 tras la Guerra Civil, fue concebida para garantizar la ciudadanía a los esclavos liberados, y su interpretación ha sido tradicionalmente inclusiva.

Expertos constitucionales ya anticipan que cualquier intento de restringir la ciudadanía por nacimiento, incluso en casos específicos, podría ser impugnado ante los tribunales federales, que en el pasado han fallado de manera consistente a favor de una interpretación amplia del derecho al suelo (jus soli).

Mientras tanto, la administración Trump adelanta que continuará endureciendo su política migratoria en un año electoral, con el turismo de parto como uno de los frentes de su discurso contra la inmigración irregular y el fraude documental.