Internacional
Gran Cañón: recuperan dos cuerpos tras inundación que arrasó con campamentos y dejó un desaparecido
Los cuerpos de dos personas fueron recuperados en el Parque Nacional del Gran Cañón luego de la violenta inundación repentina que azotó la zona el pasado fin de semana, mientras las labores de búsqueda continúan para dar con un tercer desaparecido, informaron las autoridades.
Las víctimas fatales fueron identificadas como John Giusti, un quiropráctico de Texas, y Brent Rosenkranz, de 42 años, propietario de un estudio de artes marciales, confirmó Hannah Barricks, enlace de las familias. El domingo, los equipos de rescate lograron evacuar a 37 personas, sumándose a las 45 que fueron rescatadas el sábado, lo que eleva a 82 el total de evacuados.
Una noche de caos y destrucción
El siniestro ocurrió en el arroyo Bright Angel, en el corazón del cañón, donde el agua arrasó con la infraestructura del área conocida como Phantom Ranch, un conjunto histórico de dormitorios, cantina y campamento que es parada obligada para excursionistas y rafters que recorren el río Colorado.
La tormenta, que duró aproximadamente 30 minutos el sábado por la tarde, generó una avalancha de lodo y escombros que sorprendió a los visitantes. Daniel Evans, uno de los excursionistas que logró ponerse a salvo, relató que los guardabosques les habían asegurado que el campamento Bright Angel era seguro, pero cuando la lluvia arreció, la orden fue evacuar de inmediato.
“Todo el tiempo que estuvo lloviendo estuve pensando en lo de Nepal, manteniendo la mirada en la parte superior, rezando para que una pared de agua no viniera hacia nosotros”, confesó Evans, en referencia a la catastrófica inundación que días antes había devastado regiones del país asiático.
Daños en la infraestructura crítica
La emergencia dejó graves daños en la única tubería que abastece de agua al parque. De acuerdo con Brian Drapeaux, subdirector del Parque Nacional del Gran Cañón, alrededor del 40 por ciento de la tubería resultó afectada, lo que obligó a las autoridades a imponer restricciones de emergencia en el consumo de agua y a prohibir las estancias nocturnas en hoteles y albergues dentro del perímetro del parque.
Búsqueda con tecnología y rastreo de vehículos
Para localizar a los desaparecidos, los guardabosques han recurrido a diversas herramientas: sistemas de visión nocturna, revisión del sistema de permisos del parque y verificación de matrículas de vehículos estacionados en los accesos.
“Hasta ahora, no hay motivo para creer, por las pistas que hemos revisado, que haya alguien además de la persona desaparecida”, indicó Dave Black, comandante de operaciones, durante una conferencia de prensa.
El Gran Cañón, que recibe 4.4 millones de visitantes al año, enfrenta ahora una doble crisis: la tragedia humana y los daños estructurales que podrían tardar semanas en repararse. Mientras los equipos de rescate continúan su búsqueda, el parque permanece en estado de alerta, con la esperanza de encontrar con vida al último desaparecido y la certeza de que la magnitud de los daños apenas comienza a dimensionarse.











