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Internacional

G7 respalda firmeza a Ucrania y abre la puerta a nuevas sanciones contra el petróleo ruso

La cumbre del G7 arrancó este martes con un mensaje claro y cohesionado hacia el conflicto en Europa del Este: Ucrania no está sola. Los jefes de Estado y de gobierno de las siete potencias occidentales, incluido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respaldaron sin fisuras la soberanía y la integridad territorial del país invadido, y coincidieron en que Rusia debe enfrentar una presión renovada, incluido un nuevo paquete de sanciones contra sus exportaciones de petróleo.

La sesión dedicada exclusivamente a la guerra, que se prolongó por cerca de hora y media, contó con la participación del propio Zelenski como invitado especial. Fuentes diplomáticas francesas revelaron que, en ese foro, Trump felicitó al líder ucraniano por la evolución del conflicto en el terreno, al considerar que Kiev ha logrado revertir la percepción de derrota que pesaba sobre sus fuerzas en meses anteriores. “Ya no son los que van perdiendo”, habría reconocido el mandatario republicano, en un tono que contrasta con sus declaraciones previas a la Casa Blanca.

El eje del nuevo cerco a Moscú pasa por endurecer las restricciones al crudo ruso, una vez que se concrete el desbloqueo del estrecho de Ormuz, actualmente afectado por las tensiones con Irán. Los líderes europeos, respaldados por Japón y Canadá, insistieron en que el mercado petrolero ya cuenta con alternativas para absorber ese ajuste sin distorsiones graves, por lo que ven viable avanzar en esa dirección sin afectar la estabilidad energética global.

El gesto de Macron y la búsqueda de un “socio fiable”

Previo al encuentro plenario, el presidente francés, Emmanuel Macron, quiso enviar una señal política de cercanía al recibir a Zelenski personalmente en el jardín del hotel sede de la cumbre, en la localidad alpina de Évian. Ambos caminaron varios minutos ante las cámaras, en un acto que los asesores del Elíseo calificaron como “deferencia institucional” y que buscaba subrayar el compromiso europeo, en un momento en que Washington ha mostrado vaivenes en su política exterior.

Según las fuentes consultadas, el objetivo francés al incluir este tema en la agenda era precisamente anclar a Estados Unidos como un “socio fiable” en el tablero ucraniano, después de los desencuentros públicos entre Trump y Zelenski durante la campaña electoral estadounidense y los primeros meses de su nuevo mandato. Y, al menos en las declaraciones formales, ese objetivo pareció cumplirse: todos los miembros del G7 –Alemania, Reino Unido, Italia, Canadá, Japón, Francia y Estados Unidos– respaldaron el comunicado conjunto sin reservas.

La incógnita de la concreción estadounidense

Sin embargo, persiste la interrogante sobre cómo se traducirá esa presión en acciones concretas por parte de Washington. Trump llegó a Évian con una declaración que alimentó expectativas: “Tal vez pueda hacer algo” para desbloquear el conflicto, dijo a su llegada, en un tono más conciliador que en ocasiones anteriores. Pero en los hechos, su administración ya había flexibilizado parte de las sanciones al petróleo ruso poco después de lanzar la ofensiva contra Irán, el pasado 28 de febrero, bajo el argumento de estabilizar los precios internacionales ante el cierre del estrecho de Ormuz por parte del régimen de Teherán.

Esa decisión generó inquietud entre los aliados europeos, que ahora ven en el nuevo acuerdo una oportunidad para revertir ese alivio parcial. No obstante, fuentes diplomáticas reconocen que aún no hay garantías de que la Casa Blanca esté dispuesta a retomar el endurecimiento total, especialmente en un año electoral donde el costo de la energía es un factor sensible para la economía estadounidense.

Apoyo militar: Europa carga con el peso, EE.UU. aporta inteligencia

En el terreno militar, los líderes del G7 coincidieron en que Ucrania debe mantener su capacidad de resistencia, lo que implica seguir suministrando sistemas de defensa antiaérea y otro tipo de armamento. Actualmente, son los países europeos quienes financian casi en su totalidad los envíos de material bélico, mientras que la contribución de Washington se ha reducido drásticamente desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, limitándose principalmente a inteligencia satelital y apoyo logístico.

Esa asimetría fue mencionada en los corrillos diplomáticos, aunque ningún líder la planteó de forma abierta durante la sesión. Lo que sí quedó claro es que, para los europeos, la credibilidad del respaldo estadounidense dependerá de que las palabras se traduzcan en hechos, especialmente en el frente de las sanciones energéticas.

Un nuevo encuentro bilateral entre Trump y Zelenski

La cumbre continuará hasta mañana miércoles y, según confirmaron las fuentes francesas, está previsto un nuevo cara a cara entre Trump y Zelenski al margen de las sesiones plenarias. El presidente ucraniano permanecerá en Évian hasta el cierre del evento, lo que ha sido interpretado como una señal de que ambas partes buscan aprovechar al máximo el espacio diplomático para acercar posiciones.