Deportes
Oro olímpico con pasado judicial: la doble vida de Julia Simon
Julia Simon alcanzó este jueves la cima del podio olímpico en dos ocasiones: primero en biatlón femenil y luego en relevos mixtos. Detrás del brillo de sus medallas de oro, sin embargo, se oculta un pasado judicial que la propia atleta intentó enterrar entre disparos de rifle y kilómetros de esquí de fondo.
La francesa de 36 años compitió en los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 mientras aún cargaba con las secuelas legales y económicas de un escándalo que sacudió al deporte francés en 2022: el robo de dos mil euros a su propia compañera de selección, Justine Braisaz-Bouchet, mediante el uso fraudulento de su tarjeta de crédito.
Compras clandestinas
Todo comenzó cuando Braisaz-Bouchet detectó cargos no autorizados en su estado de cuenta. Alguien había estado realizando compras en línea con su plástico por un monto cercano a los dos mil euros. La denuncia ante las autoridades activó una investigación que, en principio, no apuntaba directamente a Simon.
La entonces medallista mundial intentó desviar las sospechas presentándose como otra víctima. Alegó que un impostor había utilizado su identidad para efectuar las transacciones. Pero las evidencias recabadas por los investigadores terminaron por desmoronar su versión.
Ante la contundencia de las pruebas, Simon cambió su estrategia. “No puedo explicarlo. No recuerdo haberlo hecho. No le encuentro sentido”, declaró durante una audiencia, según consignó el medio Le Dauphiné Libéré. Finalmente, sin margen de maniobra, aceptó su responsabilidad y ofreció una disculpa pública a los afectados.
Condena y suspensión
Pese a su estatus como una de las atletas más prominentes de Francia, las autoridades judiciales no hicieron excepciones. Simon recibió una sentencia suspendida de tres meses de prisión —lo que le permitió evitar la cárcel— y una multa de 15 mil euros.
La Federación Francesa de Esquí (FFS) endureció aún más la punición. El organismo le impuso una sanción económica de 30 mil euros y una suspensión deportiva de seis meses, de los cuales cinco quedaron condicionados a un período de prueba. La medida la marginó de la Copa del Mundo 2025-2026, pero, paradójicamente, le permitió llegar en condiciones competitivas a la cita olímpica.










