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Polémica en Morena por regreso de senador acusado por Estados Unidos: “Sería un error”, advierten
Morena se enfrenta a un nuevo dolor de cabeza interno. Apenas se desvanece el eco de la licencia indefinida de Rubén Rocha Moya en Sinaloa, cuando ahora el senador Enrique Inzunza —también originario de esa entidad— anuncia su regreso al pleno legislativo tras varios meses de ausencia, en medio de graves acusaciones formuladas por fiscales estadounidenses en su contra.
El legislador tiene previsto presentarse el próximo 30 de agosto a la reunión plenaria de su bancada y retomar actividades a partir del periodo ordinario que inicia el 1 de septiembre. “Mi regreso no tiene nada que ver con lo ocurrido con Rocha Moya”, aclaró Inzunza en un intento por desvincular ambos casos. “Continuaré ejerciendo mis funciones como senador”, sentenció.
Sin embargo, la decisión no ha sido bien recibida dentro de su propio partido. Desde la Cámara de Diputados, el vocero de Morena, Arturo Ávila, calificó el movimiento como “un error” y “una imprudencia”, especialmente considerando que el senador sinaloense enfrenta una acusación formal en Estados Unidos por conspiración para importar narcóticos, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, así como conspiración relacionada con dichas armas.
Aunque se trata de imputaciones y no existe una sentencia condenatoria en su contra, Ávila consideró que el fuero constitucional no debe utilizarse como escudo ante la justicia. “La mejor forma de someterse al escrutinio de la justicia es sin fuero”, declaró, y añadió que, de estar en el lugar de Inzunza, él mismo pediría licencia para concentrarse en su defensa legal.
En la misma línea se pronunció el también morenista Higinio Martínez, quien sostuvo que separarse del cargo no implica aceptar culpabilidad, sino actuar con responsabilidad y permitir que el proceso judicial siga su curso sin que el escaño se convierta en un blindaje político.
Un regreso que divide a la bancada
Las declaraciones de ambos dirigentes reflejan el malestar que ha generado el anuncio de Inzunza en las filas del partido guinda, que en los últimos meses ha tratado de proyectar una imagen de unidad y de combate frontal a la corrupción. La decisión del senador, en contraste, abre una fractura incómoda y deja al descubierto las tensiones internas frente a casos de alto perfil.
Inzunza, por su parte, se mantiene firme en su postura y asegura que su retiro del Senado fue por motivos personales y de salud, no por los procesos legales. Pero el contexto —apenas unos días después de que Rocha Moya solicitara una nueva licencia para dejar la gubernatura de Sinaloa— alimenta las especulaciones sobre si el regreso del legislador será tan efímero como lo fue el del mandatario.











