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Politica

Sheinbaum da marcha atrás y no denunciará a Elon Musk por señalamientos sobre vínculos con el crimen organizado

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La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este miércoles que su gobierno ha decidido finalmente no presentar una denuncia contra Elon Musk, propietario de la plataforma X (antes Twitter), por las polémicas declaraciones en las que el magnate sugirió que la mandataria actúa bajo las órdenes del crimen organizado.

“Decidimos finalmente no denunciar, no presentar la demanda civil en este caso, ya veremos, si sigue lo reevaluaremos”, declaró Sheinbaum durante su conferencia matutina, en un giro inesperado respecto a la postura que había mantenido su administración en días pasados.

El conflicto diplomático-digital se desató cuando Musk publicó en su red social: “Sus jefes del cártel le ordenan que diga”, en aparente referencia a la presidenta mexicana. La controversial afirmación surgió como respuesta a un video en el que Sheinbaum aclaraba que su gobierno no declarará una guerra contra el narcotráfico en los términos aplicados durante la administración de Felipe Calderón.

La estrategia de Calderón, en el centro del debate

La mandataria había hecho esas declaraciones para marcar distancia con la política de seguridad implementada entre 2006 y 2012, caracterizada por el despliegue militar en las calles y que, según cifras oficiales, dejó decenas de miles de muertos sin lograr debilitar estructuralmente a las organizaciones criminales.

Fue precisamente ese fragmento de su discurso el que Musk utilizó para lanzar su provocador mensaje, desatando una ola de reacciones en redes sociales y llevando al gobierno mexicano a evaluar acciones legales contra el empresario sudafricano.

Una tregua condicionada

La decisión de no proceder legalmente por ahora deja abierta la posibilidad de que la demanda se reactive “si continúan las agresiones”, según precisó la propia Sheinbaum. El gobierno mexicano opta así por una postura de observación antes que de confrontación directa con una de las figuras más influyentes del ámbito tecnológico y político global.

El caso evidencia la creciente tensión entre gobiernos nacionales y plataformas digitales, cuyos dueños ejercen cada vez mayor influencia en el debate público sin estar sujetos a las mismas regulaciones que los medios tradicionales. Musk, conocido por sus comentarios polémicos y su estilo directo en redes, ha protagonizado enfrentamientos similares con otros líderes mundiales.