Connect with us

Nacional

Sheinbaum deslinda a AMLO y a su gobierno de cualquier vínculo con el crimen organizado

Publicado hace

en

La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró este lunes que ni la administración de Andrés Manuel López Obrador ni la suya han mantenido ningún tipo de vínculo con el crimen organizado, en un pronunciamiento que rápidamente se volvió tema de debate en redes sociales y que busca zanjar las especulaciones sobre una posible relación entre el gobierno de la Cuarta Transformación y el narcotráfico.

Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria fue contundente al deslindar a ambas administraciones de cualquier acercamiento con grupos delictivos. “El gobierno del presidente López Obrador no tuvo ningún vínculo con la delincuencia organizada, ni nosotros tampoco lo tenemos. Nosotros actuamos permanentemente con una visión distinta a la de los gobiernos anteriores, dentro de la ley, haciendo detenciones”, afirmó.

La declaración de Sheinbaum se produce en un contexto marcado por las recientes declaraciones del exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, quien en una entrevista aseguró no tener evidencias de que el expresidente López Obrador hubiera sostenido acuerdos con el crimen organizado. Las palabras de Salazar reavivaron el debate sobre los presuntos nexos entre el gobierno de la 4T y el narcotráfico, un tema que la oposición y diversos sectores han señalado en múltiples ocasiones.

El contexto detrás de las declaraciones

La intervención de Sheinbaum busca poner fin a las especulaciones que han circulado en los últimos días, luego de que Salazar, en su papel como diplomático estadounidense, se refiriera a la situación de seguridad en México. Aunque el exembajador descartó tener pruebas de vínculos directos entre el gobierno de AMLO y el crimen organizado, también dejó claro que México enfrenta un grave problema estructural: la corrupción, un mal que, según analistas, sigue siendo uno de los principales obstáculos para combatir eficazmente a los cárteles.

La presidenta aprovechó su intervención para enfatizar que su administración mantiene una postura firme contra la delincuencia, basada en el respeto a la ley y la aplicación de estrategias de seguridad que priorizan la inteligencia y la coordinación institucional, en contraste con lo que calificó como “la visión de gobiernos anteriores”.

Reacciones encontradas

Las declaraciones de Sheinbaum generaron opiniones divididas. Mientras algunos sectores respaldaron la postura de la mandataria y destacaron la importancia de deslindar al gobierno de cualquier sospecha, otros cuestionaron que el tema de los presuntos nexos con el narco sea un asunto que deba zanjarse únicamente con declaraciones, y exigieron acciones concretas y transparencia en las investigaciones.

Organizaciones civiles y expertos en seguridad señalaron que, más allá de los deslindes verbales, es fundamental que el gobierno mexicano profundice en la rendición de cuentas y en la implementación de políticas que garanticen la independencia de las instituciones frente al crimen organizado. “No basta con decir que no hay vínculos; la ciudadanía necesita ver resultados y certeza jurídica en las investigaciones”, comentó un analista en seguridad.

Corrupción: la sombra persistente

Aunque Salazar no respaldó la teoría de los nexos directos, su mención a la corrupción como un problema estructural en México reavivó el debate sobre la necesidad de combatir este flagelo para fortalecer el Estado de derecho. La corrupción, señalaron expertos, es el caldo de cultivo que permite al crimen organizado infiltrarse en diversos niveles de gobierno, y su erradicación sigue siendo uno de los mayores desafíos para la administración actual.