Economía
Trump impulsa la prohibición de exportaciones de diésel de Estados Unidos en plena crisis energética mundial
El presidente Donald Trump declaró que ha instado a sus asesores a respaldar la prohibición de las exportaciones estadounidenses de diésel, en un contexto marcado por el alza récord del precio de este combustible, impulsada por las guerras en Irán y Ucrania.
Las declaraciones del mandatario, formuladas el martes, reflejan la preocupación de los votantes estadounidenses por el costo de vida a pocas semanas de las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Sin embargo, figuras destacadas del sector energético se oponen firmemente a las posibles restricciones a las exportaciones, argumentando que solo proporcionarían un alivio temporal en los precios antes de generar costos aún mayores.
“He dicho: ‘No exportemos diésel'”, declaró Trump al ser cuestionado sobre las crecientes peticiones de legisladores republicanos para suspender las exportaciones. “Lo he propuesto entre mi gente. He estado hablando de ello”.
Evaluación en curso
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, señaló que los funcionarios están “examinando si es factible en términos de la capacidad general de refinación y si una prohibición total o parcial funcionaría”.
Trump realizó estas declaraciones durante una reunión paralela a la Asamblea General de la ONU con el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, a quien ha instado a frenar los ataques contra la infraestructura energética rusa. El mandatario estadounidense afirmó que abordaría el tema con Zelensky, tras reiterados llamamientos a Kiev para que detuviera los ataques contra las refinerías rusas, que han llevado a Moscú a limitar sus propios envíos de combustible.
Una doble crisis en los mercados
Los mercados mundiales de combustibles enfrentan una doble crisis: la interrupción del flujo en el vital estrecho de Ormuz y los continuos ataques ucranianos contra refinerías rusas.
En este escenario, Estados Unidos se ha convertido en el proveedor de último recurso para el mundo, con exportaciones de diésel que alcanzaron un récord semanal cercano a los 2 millones de barriles diarios el mes pasado.
Impacto potencial en México y Europa
Incluso una pausa en esas exportaciones provocaría que los compradores de América Latina y Europa buscaran alternativas con urgencia, en un momento en que la oferta es escasa. Esto podría agravar las presiones inflacionarias en Europa, donde los precios de la energía se disparan, lo que preocupa a los bancos centrales.
La posible medida, por tanto, no solo afectaría a los socios comerciales tradicionales de Washington, sino que añadiría tensiones a un mercado global ya tensionado por los conflictos internacionales.











