Internacional
Unicef alerta: hasta 23.4 millones de niños más caerán en pobreza por el conflicto en Medio Oriente
El impacto económico de la escalada del conflicto en Medio Oriente amenaza con sumir a millones de menores en la pobreza en todo el mundo, advirtió este miércoles el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en un informe que enciende las alarmas sobre las consecuencias globales de la crisis.
Según el documento, elaborado con datos de más de 167 países, entre 18.3 y 23.4 millones de niños adicionales podrían caer en la pobreza monetaria antes de finales de 2026, dependiendo de la evolución del conflicto. En el escenario más grave, que contempla una prolongación o intensificación de las hostilidades, la cifra alcanzaría los 23.4 millones de menores.
El estudio define la pobreza monetaria como aquella situación en la que los hogares viven con ingresos por debajo de los umbrales establecidos internacionalmente, que varían según el nivel de desarrollo de cada país.
“La infancia está pagando el precio”
La directora ejecutiva de Unicef, Catherine Russell, fue enfática al señalar que “la infancia está pagando el precio de la escalada del conflicto en Medio Oriente, incluidos niños que viven lejos de esa región”. Russell explicó que el aumento del costo de vida está haciendo que “alimentos y educación resulten inaccesibles para muchas familias”, mientras que los menores que ya viven en situación de pobreza sufren “privaciones cada vez más profundas, con consecuencias que pueden prolongarse durante toda su vida”.
El informe subraya que el encarecimiento de los alimentos y la energía, junto con el reducido margen fiscal de numerosos países, está limitando la capacidad de los hogares para cubrir necesidades básicas, lo que amenaza con revertir años de avances en la reducción de la pobreza infantil y ampliar las desigualdades.
África y Asia, las regiones más afectadas
El organismo advierte que alrededor del 80% del aumento previsto de la pobreza infantil se concentrará en Asia y, sobre todo, en África, regiones que ya enfrentan altos niveles de pobreza y una mayor vulnerabilidad frente a crisis externas.
Como ejemplos de este impacto, Unicef citó el caso de Somalia, donde los precios del combustible se duplicaron pocos días después de la escalada del conflicto, encareciendo también el agua, los alimentos y las operaciones humanitarias. En Etiopía, las interrupciones vinculadas al estrecho de Ormuz elevaron un 31% el precio del diésel y entre un 50% y un 70% el costo del combustible utilizado en misiones humanitarias.
Llamado urgente a la comunidad internacional
Unicef instó a gobiernos, países donantes e instituciones financieras a tomar medidas urgentes para proteger la financiación de servicios esenciales como la salud, la nutrición, la educación y la protección infantil.
“Sin medidas urgentes, millones de niños quedarán aún más rezagados”, advirtió el organismo, que alertó que “será más difícil recuperar los avances logrados en desarrollo” si no se actúa con prontitud.
La organización destacó que la comunidad internacional no puede permanecer indiferente ante una crisis que, aunque tiene su origen en una región específica, está generando efectos devastadores a escala global, especialmente sobre los más vulnerables.











