Nacional
Deuda fiscal, presunto huachicol y conflicto de interés: el entramado de empresas que vinculan al yerno de Rocío Nahle
Una investigación periodística destapó una compleja red de transferencias millonarias, impuestos no pagados y posibles conflictos de interés que involucran a una empresa señalada de operar bajo el esquema de huachicol fiscal y a una compañía en la que participa como accionista el yerno de la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle.
Se trata de Energy Refinados, una firma que durante 2023 realizó importaciones de combustible de gran volumen sin cubrir el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), los derechos por trámite aduanero ni el Impuesto al Valor Agregado (IVA) de importación, según documentos oficiales a los que tuvo acceso Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).
Lo más revelador del caso es que ese mismo año, Energy Refinados —junto con la empresa Reciclador de Óleo— transfirió más de cuatro millones de pesos a la compañía Servicios Premezclados Forte. En esta última, Fernando Bilbao, yerno de Rocío Nahle, figura como accionista, tal como lo expuso en 2024 la unidad de investigación de N+.
De acuerdo con los reportes, al menos 3.3 millones de pesos de esa transferencia corrieron a cargo de Energy Refinados.
Deuda que crece y no se paga
La Administración General de Recaudación del Servicio de Administración Tributaria (SAT) determinó que los impuestos que Energy Refinados omitió pagar ascendían a 3 millones 582 mil pesos. Sin embargo, la empresa no ha liquidado su adeudo, y con la suma de multas, actualizaciones y recargos, la deuda se ha disparado hasta alcanzar los 17 millones 745 mil pesos.
Permisos de hasta 30 años
Otro de los puntos críticos que revela la investigación es que, entre 2019 y 2023, la Comisión Reguladora de Energía (CRE) otorgó permisos de hasta 30 años para la venta y transporte de combustible a empresas que, posteriormente, depositaron millones de pesos a compañías vinculadas con el yerno de Nahle.
Todo esto ocurrió mientras Rocío Nahle se desempeñaba como secretaria de Energía durante el gobierno del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, lo que añade un componente de posible conflicto de interés que ya ha comenzado a generar cuestionamientos en el ámbito político y empresarial.











