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Internacional

Violentas protestas antiinmigrantes sacuden Belfast tras apuñalamiento de un hombre por un refugiado sudanés

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Una oleada de disturbios sin precedentes ha convertido varios barrios de Belfast en un escenario de caos y destrucción, después de que un brutal ataque con cuchillo perpetrado presuntamente por un inmigrante sudanés desatara una ola de furia popular en toda Irlanda del Norte. Familias enteras, incluido un bebé de dos meses, han tenido que huir aterrorizadas de sus hogares mientras grupos encapuchados incendiaban viviendas y vehículos.

Los hechos se desencadenaron el martes, cuando comenzó a circular masivamente en redes sociales un video que mostraba la agresión ocurrida la noche anterior en plena calle de la capital norirlandesa. En las imágenes se observa a un hombre arrodillado sobre su víctima, inmovilizándola mientras la ataca repetidamente en la cabeza y el cuello con un cuchillo. Varios transeúntes intentaron intervenir a palos para separar al agresor, hasta que finalmente llegó la policía.

El presunto autor del ataque, identificado como Hadi Alodid, un refugiado sudanés de 30 años, fue presentado este miércoles ante la justicia acusado de intento de asesinato. La víctima, un varón de unos 40 años, permanece hospitalizada en estado grave tras recibir múltiples puñaladas en los ojos, el cuello y la espalda, y ha perdido un ojo como consecuencia del ataque.

La indignación ciudadana no se hizo esperar. Además de Belfast, ciudades como Londonderry, Antrim, Newtownabbey, Ballymena y Bangor han sido escenario de protestas que, si bien en algunos casos fueron pacíficas, en otros derivaron en graves disturbios. En la capital, un grupo de aproximadamente un centenar de personas encapuchadas derribaron puertas, rompieron ventanas y corearon consignas como “¡fuera extranjeros!” en distintos puntos del este y oeste de la ciudad.

Los incidentes incluyeron el incendio de automóviles particulares, vehículos policiales y un autobús, y las llamas terminaron afectando a varias viviendas. El Servicio de Bomberos y Rescate de Irlanda del Norte informó que recibió 256 llamadas de emergencia y tuvo que intervenir en 62 incidentes durante la tarde y noche del martes, concentrados principalmente en el área metropolitana de Belfast.

“Anoche rescatamos a muchísimas familias”, declaró Jon Boutcher, jefe de la Policía de Irlanda del Norte, en el programa Good Morning Ulster. “Sacamos a las familias —entre ellas, un bebé de tan solo dos meses— de sus hogares para ponerlas a salvo y las llevamos a las comisarías”. El alto mando policial subrayó que “no se trataba solo de familias de comunidades étnicas minoritarias, sino de familias de todas las comunidades. No hay absolutamente ninguna excusa para ello”.

Incitación en redes sociales y reacciones políticas

Figuras de la ultraderecha británica, como el activista Tommy Robinson, se apresuraron a difundir el video de la agresión en X (antes Twitter), haciendo un llamamiento a salir a la calle para protestar contra otro ataque de un “invasor contra nuestro pueblo”. Las publicaciones fueron posteriormente reposteadas por el propietario de la plataforma, Elon Musk, ante sus 240 millones de seguidores, con un mensaje que decía: “¡¡Solo si protestamos repetidamente y en voz alta habrá algún cambio!!”.

Este episodio se suma a una creciente tensión en la región. El año pasado, Irlanda del Norte ya vivió brotes de violencia contra inmigrantes tras la imputación de dos menores por agresión sexual contra otra menor. Y apenas una semana antes, la muerte por apuñalamiento de un joven de 18 años en Southampton —que falleció esposado por la policía mientras pedía ayuda porque no podía respirar— también había provocado violentas protestas con un marcado componente antiinmigración.

Los principales líderes políticos británicos han condenado enérgicamente los disturbios. El primer ministro, Keir Starmer, calificó los incidentes de “inaceptables” y advirtió: “No hay justificación alguna para la violencia y los disturbios que hemos visto amenazar a nuestras comunidades, ni para quienes los han incitado, ya sea en Internet o en cualquier otro lugar”. Starmer añadió que es “evidente” que se ha atacado a personas por su origen, “y no lo voy a tolerar”, sentenciando que los responsables “sufrirán todo el peso de la ley”.

Por su parte, Michelle O’Neill, primera ministra de Irlanda del Norte, describió lo ocurrido como “auténtica barbarie”. “El ataque en el norte de Belfast fue atroz e inaceptable, pero se están produciendo peligrosos intentos de aprovecharlo para atacar a personas inocentes”, declaró, en referencia a los grupos de hombres enmascarados que obligaron a familias a huir de sus hogares entre las llamas.

Mientras las autoridades intentan restaurar el orden, los barrios afectados permanecen en estado de shock, con decenas de personas desplazadas y un paisaje de escombros y vehículos calcinados que algunos residentes no dudan en calificar de “apocalíptico”.