Internacional
Irán niega “súplicas” a Estados Unidos y acusa a Washington de “enfoque hegemónico” que frena la negociación
El pulso diplomático entre Irán y Estados Unidos se intensificó este jueves con un cruce de declaraciones que revela la profunda desconfianza que aún separa a ambas capitales. El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, aseguró que la República Islámica no tiene reparos en aceptar mediaciones con Washington, pero insistió en que el verdadero escollo para un eventual acuerdo es lo que calificó como el “enfoque irrazonable y hegemónico” de la administración estadounidense.
Las declaraciones del canciller persa llegaron como respuesta directa a las afirmaciones del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, quien horas antes, desde Manila, había asegurado que Irán “suplica todos los días” a Washington para alcanzar un pacto y que se está quedando sin países aliados a través de los cuales enviar esos mensajes.
El rol de Irak como puente
El intercambio de acusaciones se da en medio de una intensa gira diplomática del primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, quien visitó la Casa Blanca la semana pasada y fue recibido este jueves en el Palacio de Sa’dabad de Teherán por el presidente Masud Pezeshkian, además de reunirse con Araqchí y otros altos funcionarios.
“El primer ministro iraquí ha visitado Washington y es natural que nos transmita sus opiniones y percepciones sobre ese viaje; esto es completamente normal”, afirmó Araqchí, subrayando que hay “múltiples personas” que pueden actuar como mediadores y que Teherán no tiene inconveniente en que se intercambien mensajes.
Sin embargo, el canciller fue enfático: no habrá entendimiento mientras Estados Unidos no garantice el respeto a la nación iraní. “El problema real es el enfoque irracional, excesivo y autoritario” de Washington, sentenció.
La versión de Rubio
Desde Filipinas, Rubio ofreció una lectura muy distinta. El jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo que la República Islámica recurre constantemente a terceros países para transmitir “súplicas” y tratar de reabrir canales de diálogo, aunque advirtió que cada vez son menos las naciones dispuestas a servir de intermediarias.
“El problema con Irán es que cada vez que llegan a un acuerdo, lo rompen o quieren cambiarlo”, afirmó Rubio, quien agregó que el país persa “seguirá pagando el precio” por prolongar su ofensiva regional, y que ese coste “sube cada noche más y más”.
Una visita marcada por la tensión regional
La estancia de Al Zaidi en Teherán coincide con una escalada militar que ha encendido las alarmas en Medio Oriente. Irán ha lanzado en días recientes ataques de represalia contra diversos países del golfo Pérsico y Jordania, acciones que Bagdad ha condenado en defensa de sus vecinos árabes.
Al mismo tiempo, la región semiautónoma del Kurdistán, en el norte de Irak, ha sido escenario de ataques iraníes contra grupos opositores kurdoiraníes, que han dejado alrededor de una decena de muertos y heridos, añadiendo una capa más de complejidad a la frágil relación entre Teherán y Bagdad.
Sin atisbos de acercamiento
Por ahora, las posiciones parecen más alejadas que nunca. Mientras Irán exige reconocimiento y respeto a su soberanía, Estados Unidos insiste en que el historial de incumplimiento iraní hace inviable cualquier confianza.











