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Estados Unidos endurece combate al “turismo de maternidad”: más de 600 visas revocadas y advertencia de que “apenas empieza”
El gobierno de Estados Unidos intensificó su ofensiva contra el denominado “turismo de nacimiento” o “turismo de maternidad”, una práctica mediante la cual extranjeras viajan al país con el propósito de dar a luz y así garantizar la ciudadanía estadounidense para sus hijos.
El Departamento de Estado informó que, a través de un nuevo Grupo de Trabajo para la Prevención del Turismo de Nacimiento, ya se han revocado más de 600 visas a ciudadanos de diversas nacionalidades. La advertencia fue contundente: “Esto apenas empieza”, señaló la dependencia en un comunicado oficial.
Visas bajo la lupa
La autoridad migratoria estadounidense detalló que continuará revisando minuciosamente los historiales de viaje de los titulares de visas para identificar posibles casos en los que se haya ocultado el verdadero propósito del ingreso al país. Quienes hayan utilizado el visado con fines distintos a los declarados —como el turismo convencional o los negocios— podrían enfrentar la cancelación del documento e incluso la prohibición de reingreso.
El gobierno estadounidense sostiene que esta práctica no solo viola las condiciones bajo las cuales se otorgan las visas de turista, sino que también representa un uso indebido del sistema migratorio.
Cacería contra las redes de intermediación
Pero la ofensiva no se limita a las viajeras. El Departamento de Estado advirtió que también irá tras las redes que promueven y facilitan el turismo de maternidad, desde agencias que ofrecen asesoría para obtener la visa hasta aquellas que gestionan arreglos hospitalarios, hospedaje y acompañamiento legal durante la estancia en Estados Unidos.
Estas organizaciones, que operan muchas veces desde el extranjero, serán objeto de investigaciones y posibles sanciones, advirtieron las autoridades.
Un fenómeno global
El turismo de maternidad no es un fenómeno nuevo, pero ha cobrado relevancia en los últimos años, especialmente desde países como China, Rusia, México y algunas naciones de Medio Oriente. La ciudadanía por nacimiento, garantizada por la 14ª Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, convierte a cualquier persona nacida en suelo estadounidense en ciudadana automática, un atractivo que ha impulsado esta industria.
Sin embargo, las autoridades han dejado claro que no tolerarán el fraude migratorio y que las acciones emprendidas hasta ahora son solo el inicio de una estrategia más amplia.
“Continuaremos desmantelando estas redes y aplicando la ley con todo el rigor necesario”, sentenció el Departamento de Estado, en un mensaje que resuena con fuerza entre quienes han visto en el “birth tourism” una vía para asegurar un futuro migratorio para sus hijos.











