Internacional
A 25 años del 11-S: el largo camino de Afganistán, de la invasión al regreso talibán
Este 11 de septiembre se cumplen 25 años de los atentados terroristas que cambiaron el rumbo de la política internacional. Aquel día de 2001, cuatro ataques coordinados por Al Qaeda sacudieron Estados Unidos y dejaron un saldo de casi 3 mil muertos, hecho que dio inicio a una guerra que se extendería por 20 años. Pero, ¿qué ha sido de Afganistán desde entonces?
El inicio de la invasión
Tras los ataques, Estados Unidos decidió invadir Afganistán con el objetivo de derrocar al régimen talibán y capturar a los líderes responsables. La operación comenzó en octubre de 2001, con fuerzas occidentales aliadas que lograron expulsar a los talibanes de Kabul. Sin embargo, los líderes del grupo, incluido Osama bin Laden, escaparon hacia Pakistán para reagruparse.
Durante años la situación permaneció prácticamente sin cambios, hasta que en 2009 el entonces presidente Barack Obama envió miles de soldados adicionales para frenar el avance talibán. Para 2011, el contingente estadounidense alcanzó su punto máximo con 100 mil efectivos, a los que se sumaron unos 40 mil de la OTAN.
Ese esfuerzo dio resultados: apenas dos años después, fuerzas especiales estadounidenses localizaron y mataron a Osama bin Laden en Pakistán, lo que debilitó considerablemente la justificación para mantener la presencia militar en el país.
En 2014, la OTAN dio por concluida su misión y traspasó la responsabilidad principal de la defensa a las Fuerzas de Seguridad del gobierno afgano, aunque las tropas estadounidenses continuaron operando. No fue sino hasta agosto de 2021 cuando, tras un acuerdo de paz fallido y la decisión del presidente Donald Trump de retirar las tropas, la fuerza militar extranjera abandonó por completo el territorio.
La respuesta no se hizo esperar: los talibanes avanzaron sin resistencia y tomaron el control de la capital. Las imágenes de cientos de personas intentando escapar del país por cualquier medio dieron la vuelta al mundo.
El regreso del régimen y la represión contra las mujeres
Tras la salida de las fuerzas extranjeras, el autoproclamado Emirato Islámico de Afganistán reinstauró políticas extremistas contra las mujeres, comenzando por el uso obligatorio del velo. Desde entonces, la situación no ha hecho más que agravarse: tan solo este año se legalizó el castigo físico contra esposas e hijos, siempre que no deje heridas visibles.
Debido a estas violaciones a los derechos humanos y a otros factores, ningún país ni organismo internacional reconoce formalmente a los talibanes como el gobierno legítimo de Afganistán.
Guerra abierta con Pakistán
El fin del conflicto con Estados Unidos no libró a Afganistán de nuevos enfrentamientos. La relación con Pakistán, que durante años fue cordial, se deterioró con el regreso de los talibanes a Kabul, hasta derivar en una guerra abierta en este 2026.
Aunque ha habido algunas treguas, la situación que atraviesa el país y el conflicto con su vecino están lejos de resolverse, dejando a Afganistán sumido en una de las crisis más complejas de su historia reciente.











