Caso Gertz Manero: La historia de la muerte de su hermano y los conflictos con su familia política

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) desechó el proyecto del ministro Alberto Pérez Dayán, con el que se buscaba un amparo promovido por Alejandra Guadalupe Cuevas Morán y a su madre Laura Morán, relacionadas con el homicidio de Federico Gertz Manero, hermano de Alejandro Gertz Manero, actual fiscal general de la República.

Con esta decisión de la Corte, el caso se turnará a un nuevo ministro que deberá realizar un nuevo proyecto con un análisis más profundo para que sea nuevamente presentado y votado en el pleno de la SCJN con el objetivo de brindar una resolución final.

Alejandra Cuevas Morán, de 67 años, permanece en la cárcel como consecuencia de haber sido cómplice de la muerte de Federico Gertz, concubino de la madre, Laura Morán Servín, de 94 años. Esta última promovió un amparo para dejar sin efecto la orden de aprehensión.

¿Qué sucedió con Federico Gertz Manero?

La muerte del abogado Federico Gertz Manero sucedió en septiembre de 2015 en la Ciudad de México, cuando tenía 82 años. El estudio de los forenses señaló como causa una “congestión visceral generalizada”, producto de una neumonía y un choque séptico por una úlcera en la espalda.

Sin embargo, su hermano Alejandro Gertz Manero, que por entonces dirigía la Universidad de las Américas, denunció que aquella congestión había resultado del maltrato infligido por parte de la pareja de Federico y las hijas de esta.

En aquel entonces, el actual fiscal de la República señaló que la Fiscalía de la capital mexicana evitaba investigar el caso por asuntos políticos. Ahora, siete años después, Alejandra Cuevas, una de las hijas de Laura Morán está en prisión acusada de homicidio.

En agosto de 2015, Laura Morán llamó a Alejandro Gertz Manero. Le dijo que su hermano Federico estaba muy mal, con neumonía. Gertz se fue enseguida a la casa de estos. Se habían visto no hacía tres semanas y Federico “se encontraba perfectamente”, según contó el propio Gertz en un escrito que su abogado, Jesús Coello, presentó ante la Fiscalía de la Ciudad de México en ese entonces.

Alejandro Gertz, entre recursos y amparos

En las semanas posteriores a la muerte de Federico Gertz, los médicos que lo atendieron declararon ante los fiscales que la falta de cuidados y la ingesta de antipsicóticos y tranquilizantes fueron clave para su fallecimiento. En marzo de 2016, la Procuraduría decidió que no había motivo para procesar a nadie.

Alejandro Gertz Manero siguió promoviendo recursos y amparos para evitar el cierre del caso. Sin embargo, no fue sino hasta septiembre de 2020, cuando el caso llegó a la juez 67 penal de la Ciudad de México, Marcela Ángeles Arrieta. Para el 2 de octubre de ese año, la juez ordenó detener a Alejandra Cuevas Morán, aunque ella argumentó que ella no era la encargada de cuidar a Federico, como señalan los abogados de Alejandro Gertz. Ingresó a prisión el 16 de octubre de 2020.

Sin embargo, el caso ‘estalló’ mediáticamente el pasado 3 de marzo con la filtración de cuatro audios de conversaciones entre Alejandro Gertz Manero y Juan Ramos López, fiscal especializado en Control Competencial. En estos, el titular de la FGR, afirma haber tenido acceso al proyecto que se discutió este lunes 14 de marzo en la Corte.

Tras la filtración de los audios, familiares de Alejandra Cuevas denunciaron que Gertz aprovechó su puesto como fiscal para conseguir el proyecto de resolución de los amparos e interferir en el caso.

“Lamentamos que Gertz, la parte contraria, en violación al principio de equidad, haya obtenido ventajosamente el proyecto de sentencia de la SCJN. Nosotros jamás hemos recibido proyecto alguno porque sería indebido, nuestra conducta siempre ha sido en apego al derecho”, escribió Alonso Castillo Cuevas, en Twitter.

El pasado 8 de marzo, el Senado de la República llamó a comparecer a Alejandro Gertz Manero por la filtración de esa llamada, que revela que el fiscal general buscó utilizar su cargo para presionar a los ministros de la Corte en su beneficio en un caso personal.

Con información de El Financiero