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Internacional

Colombia elige entre dos proyectos antagónicos en una reñida segunda vuelta marcada por el miedo a la violencia

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Los centros de votación abrieron sus puertas a las 08:00 horas (hora local) para el balotaje que enfrenta al senador oficialista Iván Cepeda y al abogado conservador Abelardo de la Espriella, dos candidatos que han capitalizado el temor ciudadano a la inseguridad, aunque con recetas radicalmente opuestas para enfrentarla.

El presidente Gustavo Petro, quien no puede optar por la reelección, hizo un llamado tempranero a la ciudadanía para que ejerza su derecho al voto “con libertad” y rechazó categóricamente cualquier tipo de injerencia extranjera en el proceso electoral. “La decisión la toman los jueces, después de evaluar las quejas que haya. Todo lo que sea antes vale como información”, declaró el mandatario, en alusión a sus propias advertencias sobre irregularidades en la primera vuelta, que no fueron respaldadas con pruebas.

Un país partido en dos visiones

La contienda llega después de que en la primera ronda, celebrada hace unas semanas, De la Espriella y Cepeda se impusieran a otros nueve aspirantes con una diferencia mínima de apenas 673.000 votos, un margen que anticipa un escrutinio cerrado y tenso.

El candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, propone dar continuidad a la agenda de transformación social impulsada por Petro, con énfasis en los sectores más vulnerables. Su discurso defiende la negociación política con los grupos armados como vía para alcanzar la paz, una estrategia que, aunque ha logrado avances concretos —como el desarme de un centenar de ilegales en los últimos días—, sigue siendo duramente cuestionada por una oposición que la tilda de permisiva.

En la vereda opuesta, Abelardo de la Esprilla, un abogado sin experiencia previa en cargos públicos que cuenta con el respaldo del presidente estadounidense Donald Trump, promete un giro radical. Autodenominado ‘El Tigre’, el conservador aboga por terminar de raíz con los diálogos de paz y someter a los grupos criminales “con la fuerza de las armas”. Su modelo de seguridad se inspira en las megacárceles del presidente salvadoreño Nayib Bukele, a quien admira abiertamente.

Violencia y temor en el ambiente

Estas elecciones se celebran una década después de la histórica firma del acuerdo de paz con las FARC, un hito que no logró extinguir la violencia. Por el contrario, el país ha visto un resurgimiento alarmante de los enfrentamientos entre disidencias, el Clan del Golfo y otras estructuras criminales que se disputan el control de las rentas ilegales del narcotráfico y la minería informal.

Las cifras oficiales reflejan una realidad desoladora: en 2025 se contabilizaron 14.780 homicidios, la cifra más alta desde 2015. Las extorsiones, por su parte, se han más que duplicado en la última década, alcanzando los 13.417 casos el año pasado.

En este contexto de zozobra, la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría han hecho un llamado urgente a los candidatos, al presidente y a todos los líderes políticos para que promuevan mensajes de confianza y desincentiven cualquier atisbo de violencia durante la jornada electoral.

El conteo y la espera

Las urnas permanecerán abiertas hasta las 16:00 horas, momento en que dará inicio el conteo preliminar de los sufragios, un recuento de carácter informativo que será verificado en los días posteriores mediante el escrutinio oficial, instancia en la que se proclamará definitivamente al ganador.