Nacional
Fuga de talento en el INE: casi 2,900 bajas en tres años bajo la gestión de Taddei
La concentración de facultades en la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) para designar a los principales mandos del organismo ha venido acompañada de una hemorragia de personal con amplia experiencia en la organización de comicios. Entre 2023 y lo que va de 2026, un total de 2 mil 897 trabajadores han renunciado o se han acogido a programas de retiro voluntario, según datos oficiales obtenidos vía transparencia.
La cifra incluye la salida de funcionarios de áreas estratégicas, cuya pérdida ya fue advertida por consejeros electorales como un factor de riesgo para la capacidad técnica del instituto de cara al proceso electoral de 2026-2027, uno de los más complejos en la historia del país.
Las cifras de una salida masiva
El desglose de bajas muestra un incremento progresivo: en 2023 abandonaron el INE 604 trabajadores; en 2024 la cifra ascendió a 522; pero el punto más álgido se registró en 2025, cuando salieron mil 370 empleados, en su mayoría vocales de Juntas Distritales. Ya en el primer cuatrimestre de 2026, otras 401 personas dejaron el instituto, con una notable concentración en áreas neurálgicas de la Junta General Ejecutiva y en las propias Juntas Distritales.
Estas salidas no han sido incidentales. A principios de junio, los consejeros Rita Bell López Vences y Martín Faz encendieron las alarmas al señalar renuncias intempestivas en dependencias clave. La consejera López Vences fue más allá al afirmar que no solo se están presentado renuncias voluntarias, sino que en algunos casos “se les está pidiendo la renuncia”. Puso como ejemplo la Unidad de Igualdad de Género y No Discriminación, donde, denunció, se habría solicitado al personal que presentara su salida.
Por su parte, el consejero Martín Faz vinculó directamente esta situación con las designaciones directas que la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, ha realizado en la Junta General Ejecutiva al amparo de una reforma legal que le otorga la facultad unilateral de nombrar titulares sin consultar al Consejo General.
“Los nombramientos de las Direcciones Ejecutivas realizados de manera unilateral han agudizado la lamentable práctica de solicitar muchas renuncias a personal profesional y diligente con solvente trayectoria”, sostuvo Faz, quien agregó que “la pérdida de personal profesional, sin sustento que la justifique, afecta la capacidad técnica del INE y pone en riesgo sus altas responsabilidades de cara al inicio del Proceso Electoral 2026-2027”.
La reforma que concentró el poder
El origen de esta controversia se remonta a la modificación del artículo 45 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, que desde marzo de este año otorgó a la presidencia del INE la atribución de designar a los titulares de las Direcciones Ejecutivas y Unidades Técnicas de manera directa, sin necesidad de consenso con el resto de los consejeros.
Esta reforma permitió a Taddei remover a varios funcionarios de larga trayectoria. Entre las bajas de peso figuran Giancarlo Giordano, titular de la Unidad de Vinculación con Organismos Públicos Locales; Hugo Patlán Matehuala, encargado de la Unidad Técnica de lo Contencioso Electoral; Miguel Ángel Patiño Arroyo, director ejecutivo de Organización Electoral, y María Elena Cornejo, directora ejecutiva de Capacitación y Educación Cívica. Todos ellos, perfiles con años de experiencia en la operación electoral.
Pese a las críticas e incluso a las impugnaciones presentadas ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación —que finalmente avalaron las designaciones—, Taddei defendió su postura el pasado 7 de mayo con una frase que buscó desestimar las quejas: “Hay que darle tiempo al tiempo, y el trabajo siempre es el mejor matador de grillas baratas”.
“No es una desbandada”, responde la presidenta del INE
Consultada el 23 de octubre sobre la posible pérdida de capacidades institucionales, Taddei rechazó que se trate de una fuga masiva de talento. Argumentó que el INE cuenta con una plantilla de aproximadamente 19 mil empleados —de los cuales 2 mil 256 pertenecen al Servicio Profesional Electoral Nacional (SPEN)— y que las bajas forman parte de un proceso natural de renovación.
“Yo no creo que sea desbandada; a ver, estamos hablando que el Instituto cuenta con 19 mil empleados, todos ellos altamente calificados, unos con mayor tiempo, otros con menor tiempo. Hay personal del Servicio Profesional Electoral, el cual siempre se está actualizando, lo mismo que el de la rama administrativa. El INE no deja de contar con personas que al menos tienen un proceso electoral ya vivido. El Instituto no se queda con personal no calificado. El que exista un programa de retiro voluntario permite eso, renovar”, justificó.
Sin embargo, la magnitud de las salidas y la concentración en perfiles técnicos de alto nivel mantienen la alerta entre los consejeros y sectores de la sociedad civil, que ven con preocupación el futuro inmediato del órgano rector de las elecciones en México, justo cuando el país se prepara para uno de sus procesos electorales más relevantes de la década.











