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Maru y la campaña de desprestigio

Maru, y la campaña de desprestigio /

De inexistente a “violenta”, y matizada por los apuros de un gobernador que en Chihuahua no pudo lograr su compromiso, ni cumplir su palabra de hacer candidato al empresario y senador panista, Gustavo Madero Muñoz, la campaña de “desprestigio” en contra de la alcaldesa y candidata del PAN, María Eugenia Campos, toda es responsabilidad de Javier Corral.

En la óptica de los seguidores de la candidata albiazul, el proceso de vinculación es simplemente el inicio de una investigación formal, que determinará la responsabilidad de la alcaldesa imputada, pero de ninguna forma “culpable” o “responsable”.

El mandatario estatal arribó a la gubernatura de Chihuahua en 2016, envuelto de varios compromisos, pero el más significativo, el que tenía pactado con Gustavo Madero, quien ayudo a Corral, a ser gobernador, con la condición de que la siguiente elección, es decir la de 2021, fuera para el legislador y expresidente del Comité Ejecutivo Nacional del PAN.

Fue asi como al llegar a Palacio en 2016, y dar inicio con la única tarea que los mismos panistas le reconocen, de lograr la detención y aprehensión del exgobernador César Duarte Jáquez, se topó, dicen los enterados, con la situación de que la “popularidad” de María Eugenia Campos iba en aumento, lo que representó un gran obstáculo para darle cumplimiento al compromiso acordado con Madero.

El ascenso y popularidad de Maru Campos no estaba presupuestada, en medio del ejercicio del poder político y la sucesión Chihuahua 2021, lo que se convirtió en un auténtico ‘shock’ para el gobernador, que tuvo que maniobrar un proceso de investigación en contra de la alcaldesa, encomendado entonces a la exsecretaria de la Función Pública, Stefany Olmos y a su segundo de abordo, Gregorio Morales, quien por cierto, fue recientemente ‘premiado’ como magistrado del Tribunal de Justicia Administrativa en el Poder Judicial.https://googleads.g.doubleclick.net/pagead/ads?client=ca-pub-2478291284050908&output=html&h=312&adk=2635639115&adf=2465071365&pi=t.aa~a.1381849204~i.27~rp.4&w=375&lmt=1618527746&num_ads=1&rafmt=1&armr=3&sem=mc&pwprc=6733733546&psa=0&ad_type=text_image&format=375×312&url=https%3A%2F%2Flatorrefuerte.com%2F15-04-2021%2F129445&flash=0&fwr=1&pra=3&rh=264&rw=316&rpe=1&resp_fmts=3&sfro=1&wgl=1&fa=27&dt=1618527745760&bpp=12&bdt=2213&idt=-M&shv=r20210414&cbv=r20190131&ptt=9&saldr=aa&abxe=1&cookie=ID%3D3bb3e38540909577-22f6808f3dc700a1%3AT%3D1618527745%3ART%3D1618527745%3AS%3DALNI_MZM8qoBUcb7KFH178r6tIxoYRD_sQ&prev_fmts=375×109%2C0x0%2C375x312%2C375x312&nras=4&correlator=6613673905749&frm=20&pv=1&ga_vid=986393436.1618527744&ga_sid=1618527745&ga_hid=1024762538&ga_fc=0&u_tz=-360&u_his=1&u_java=0&u_h=667&u_w=375&u_ah=667&u_aw=375&u_cd=32&u_nplug=0&u_nmime=0&adx=0&ady=2761&biw=375&bih=553&scr_x=0&scr_y=0&eid=42530671%2C44740079%2C44739537&oid=3&pvsid=848013746590034&pem=633&eae=0&fc=384&brdim=0%2C0%2C0%2C0%2C375%2C0%2C375%2C667%2C375%2C553&vis=1&rsz=%7C%7Cs%7C&abl=NS&fu=128&bc=31&ifi=5&uci=a!5&btvi=3&fsb=1&xpc=LEn47NGQyz&p=https%3A//latorrefuerte.com&dtd=268

Y los enterados de estos vericuetos, afirman que fue allí, donde comienza la creación de los expedientes, con información “falsa”, para incriminar a Maru Campos en la famosa y multicitada ‘nómina secreta’ de César Duarte.

El argumento esgrimido fue la aprobación del endeudamiento del estado de Chihuahua, situación que la alcaldesa y hoy candidata panista negó, al comprobar que no votó a favor de ese proyecto, de acuerdo a los registros del Congreso del Estado.

Al interior de los grupos políticos identificados con el PAN, se dice que la estrategia tenía como finalidad única, “golpear a Maru Campos”,  para evitar que pudiera consolidar su proyecto a la candidatura para la gubernatura de Chihuahua, y el asunto se les salió de control. Les salió el ‘tiro por la culata’.

Los profesos seguidores de la abanderada panista, dicen que ese fue el punto de quiebre, porque su candidata, empezó a crecer, y de la relación inexistente entre el gobernador Javier Corral y la presidenta municipal de Chihuahua, Maru Campos, esta se tornó violenta.

Lo que derivó en lo que todo mundo sabe. Que el gobernador utilizó los recursos públicos del estado para comenzar una “campaña de desprestigio” y conformar una estructura electoral, con todos los principales secretarios y directores de su gabinete, para llevar a Gustavo Madero como candidato a gobernador.

El resultado fue el fracaso contundente al interior del Partido Acción Nacional.

En el PAN ya todos hablan de las “numerosas traiciones” de Javier Corral a la institución política y a los ‘amigos’.

El mandatario estatal se ha quedado, virtualmente, solo, y su odio, dicen, se ha vuelto virulento e irracional, especialmente después de la derrota interna de Gustavo Madero. Ese día ‘estalló’ el gobernador de Chihuahua.

De allí se desgrana la persecución política atroz, buscando influir en los tribunales a través de Lucha Castro, de quien consideran algunos panistas, es “operadora” del candidato de Morena a la gubernatura, Juan Carlos Loera, y en la Fiscalía General del Estado, a través del titular, César Augusto Peniche Espejel.

Para los marucos, a pesar de la falta de pruebas, en un caso “tan pobre construido’ y de testigos protegidos, que señalan fueron “inventados”, se vinculó a Maru Campos a proceso.

El objetivo: confundir a la población y minar la imagen de la candidata del PAN.

Hoy dicen lo que ya es un secreto a voces, que el gobernador negocio la entrega de la gubernatura de Chihuahua a Morena, a cambio de “inmunidad” y de ser considerado para una importante posición en el gobierno federal, que lo impulse en su sueño de ser presidente de México.

La negociación y los amarres desde el poder, habrían alcanzado también al senador de Movimiento Ciudadano (MC), Dante Delgado Ranauro y al candidato, Alfredo ‘El Caballo’ Lozoya, para ser contrapeso a la campaña de la panista.

Tomada de La Torre Fuerte.