Deportes
Pochettino asume toda la culpa tras la eliminación de Estados Unidos en el Mundial 2026
Con el rostro desencajado y la voz entrecortada, Mauricio Pochettino compareció ante los medios tras la eliminación de Estados Unidos del Mundial 2026 y asumió sin reservas la responsabilidad del fracaso. El seleccionador argentino no dudó en calificarse como “el único responsable” de la derrota ante Bélgica en los octavos de final, un partido en el que su equipo, según admitió, nunca logró conectar con el juego ni con la exigencia del escenario.
“Desde el inicio no estuvimos conectados con el juego, con las exigencias. Fue un partido muy complicado desde el principio: ellos juegan mejor al fútbol que nosotros”, declaró Pochettino en conferencia de prensa, visiblemente afectado por una actuación que describió como “humillante”.
El argentino, que aún no termina de comprender qué falló en el esquema del ‘Team USA’, reconoció que tras conseguir el empate parecía que el equipo podía aspirar a algo más, pero una sucesión de errores individuales y colectivos terminó por sepultar cualquier esperanza de remontada. “No lo digo para encontrar excusas, pero nosotros no mostramos lo que habitualmente podemos hacer. Necesitamos aprender y analizar, porque no pudimos competir en el partido. El principal responsable de esto soy yo”, insistió.
Polémica arbitral y sombra presidencial
La eliminación no estuvo exenta de controversia. En medio del partido, la FIFA generó indignación al no sancionar con tarjeta roja a Folarin Balogun por una acción que, según múltiples análisis arbitrales, merecía la expulsión. El perdón disciplinario, sin embargo, no bastó para inclinar la balanza a favor de los estadounidenses, que ni siquiera con el respaldo público del presidente Donald Trump —presente en las gradas— pudieron doblegar a una Bélgica que fue ampliamente superior sobre el césped.
El desempeño del conjunto local fue calificado por la prensa especializada como “una de las peores actuaciones en la historia del equipo en Mundiales”, incluso por debajo del pobre nivel mostrado ante Turquía en la fase de grupos. Esa falta de intensidad y claridad táctica terminó por condenar a un plantel que llegaba al torneo con expectativas renovadas tras la llegada de Pochettino al banquillo.
Futuro incierto en el banquillo
La derrota ante los belgas no solo deja a Estados Unidos fuera del torneo que organiza como anfitrión, sino que pone en grave riesgo la continuidad del entrenador argentino. El contrato de Pochettino expira el próximo 31 de julio de 2026, y fuentes cercanas a la Federación Estadounidense de Fútbol (USSF) indican que resulta “muy complicado” que se renueve el vínculo tras este rotundo fracaso.
Aunque desde la federación no se han pronunciado oficialmente sobre el futuro del estratega, los rumores ya apuntan a que Pochettino podría sumarse a la creciente lista de técnicos despedidos en plena competición mundialista. El argentino, por su parte, evitó hablar de su continuidad y prefirió centrar el discurso en el análisis autocrítico: “Hoy duele, y duele mucho. Pero hay que asumir la responsabilidad y aprender de esta experiencia para que no vuelva a repetirse”.











