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Protestas contra Jeff Bezos empañan la Met Gala 2026 bajo el lema “La moda es arte”
La esperada edición de la Met Gala de este 4 de mayo, que este año se celebra bajo el lema “Fashion is Art” (La moda es arte), ha quedado envuelta en la polémica. Más allá del despliegue habitual de alfombras rojas y diseñadores de lujo, las protestas contra Jeff Bezos, magnate y fundador de Amazon, han comenzado a acaparar la atención mediática.
Bezos y su esposa, Lauren Sánchez, fueron anunciados como patrocinadores del exclusivo evento en noviembre de 2025, rompiendo con la tradición de que los patrocinios provinieran únicamente de grandes firmas comerciales o de moda. La decisión no tardó en generar rechazo.
Protestas en calles y redes
Desde principios de abril, el grupo activista “Everyone Hates Elon” ha organizado manifestaciones tanto en las calles de Nueva York como en plataformas digitales. Con carteles que denuncian presuntos vínculos de Bezos con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) y la explotación laboral, los manifestantes han convocado a boicotear la gala.
El mismo grupo ya había protestado contra la boda del empresario en Venecia. Ahora, también señalan que Bezos paga una cantidad mínima de impuestos en comparación con las millonarias ganancias de sus negocios.
La Met Gala, que se realiza cada primer lunes de mayo, tiene como propósito recaudar fondos para el Instituto de Moda del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Aunque es una de las noches más importantes para la industria de la moda y el arte, este año la atención se ha desplazado parcialmente hacia las críticas al patrocinio de Bezos. Paralelamente, el museo exhibirá la muestra “Costume is Art”, abierta al público a partir del 10 de mayo.
El alcalde dice no a la invitación
Otro hecho inusual ha sido el rechazo del alcalde de Nueva York, Zohran Kwame Mamdani, a la invitación para asistir a la gala. El mandatario, de ideología socialista y religión musulmana, justificó su decisión al afirmar que prefiere concentrarse en hacer que la ciudad más cara de Estados Unidos sea más asequible para sus habitantes.
Su negativa rompe con una tradición política que solía llevar a los alcaldes neoyorquinos a la famosa cita, y se suma al clima de tensión que rodea esta edición de la Met Gala, marcada por las protestas y los cuestionamientos a los nuevos patronos del lujo.











