Economía
T-MEC: Ebrard califica negociaciones como “batalla semanal” y anticipa nuevos aranceles en agosto
“Cada semana es una batalla”. Con esta frase, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, resumió el clima de las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), y confirmó que el país se prepara para un nuevo golpe arancelario en agosto, derivado de una investigación estadounidense por sobrecapacidad de producción.
La resolución en cuestión, basada en la sección 301 de la ley comercial de Estados Unidos, se suma a otra indagación relacionada con trabajo forzoso que ya mantiene a México en la mira de Washington. En aquel caso, la administración de Donald Trump impuso un arancel del 10 por ciento a mercancías mexicanas que quedan fuera del T-MEC, colocando al país en una lista de 60 naciones afectadas.
Ebrard explicó que la nueva investigación no analiza si México practica trabajo forzoso, sino si el país podría estar comprando bienes procedentes de naciones donde sí existe esa explotación laboral, un matiz que podría derivar en medidas restrictivas adicionales.
México busca blindar su ventaja comercial
A pesar del escenario adverso, el titular de Economía insistió en que México mantiene una “posición preferencial” frente a otros países, dado que el 85 por ciento de sus exportaciones ingresan a Estados Unidos libres de aranceles al cumplir con las reglas de origen del T-MEC. No obstante, reconoció que la meta del gobierno mexicano es mejorar las condiciones para la industria automotriz y lograr el retiro de las medidas de la sección 232, que gravan el acero y el aluminio.
El funcionario adelantó que en la próxima ronda de negociaciones bilaterales, prevista para septiembre, México buscará reducir los aranceles estadounidenses a los automóviles, el acero y el aluminio, al tiempo que insistirá en preservar el acceso preferencial que hoy goza.
Sin embargo, Ebrard advirtió que Estados Unidos pretende modificar las reglas de origen e incorporar el concepto de “seguridad económica”, un término que apenas figuraba en el tratado anterior y cuyos alcances concretos aún están por definirse. Esta revisión, señaló, podría extenderse hasta 2027 debido a la complejidad de los cambios planteados por Washington.
Superávit récord y defensa del tequila
El secretario destacó que, pese a las tensiones, el comercio bilateral muestra signos positivos. Las exportaciones mexicanas crecieron más del 24 por ciento, mientras que las importaciones avanzaron a menor ritmo, generando un superávit comercial superior a los 9 mil 800 millones de dólares, la cifra más alta desde 1991.
En cuanto al sector agrícola, Ebrard rechazó la posibilidad de imponer estacionalidad a las exportaciones, al considerar que esa medida contravendría el sistema de comercio agropecuario establecido entre ambos países.
Finalmente, sobre el arancel al tequila, el funcionario reiteró que el gobierno ayudará a eliminar tarifas y restricciones en otros mercados, dado que actualmente Estados Unidos concentra el 83 por ciento de las exportaciones de esta bebida emblemática.











