Ucrania acusa a Rusia de “inmoral” por decir que dejará huir a civiles a su territorio

Rusia anunció este lunes nuevos “corredores humanitarios” para transportar a los ucranianos atrapados bajo sus bombardeos a la propia Rusia y a su aliada Bielorrusia, una medida que Kiev denunció de inmediato como una maniobra inmoral.

El anuncio se produjo después de dos días de cese de las hostilidades fallido para permitir que los civiles huyeran de la sitiada ciudad de Mariúpol, donde cientos de miles de personas están atrapadas sin comida ni agua, bajo un bombardeo incesante y sin poder evacuar a sus heridos.

Los nuevos “corredores” iban a abrirse a las 10:00, hora de Moscú (0700 GMT), desde la capital Kiev y las ciudades orientales de Járkov y Sumy, así como Mariúpol, dijo el Ministerio de Defensa de Rusia.

Según los planes rusos, el corredor desde Kiev llevaría a Bielorrusia, mientras que los civiles de Járkov sólo podrían ir a Rusia, y Moscú también organizaría un puente aéreo para llevar a los ucranianos de Kiev a Rusia.

“Los intentos de la parte ucraniana de engañar a Rusia y a todo el mundo civilizado (…) son inútiles esta vez”, afirmó el ministerio.

Un portavoz del presidente ucraniano, Volódimir Zelenski, calificó el traslado de “completamente inmoral” y dijo que Rusia está intentando “utilizar el sufrimiento de la gente para crear una imagen televisiva”.

Son ciudadanos de Ucrania, deberían tener derecho a ser evacuados a territorio ucraniano”, reclamó el portavoz.

Este es uno de los problemas que está haciendo que fracasen los corredores humanitarios. Parece que están de acuerdo con ellos, pero quieren suministrar ayuda humanitaria para salir en la televisión y quieren que los corredores vayan en su dirección”, denunció.

La invasión rusa ha sido condenada en todo el mundo, ha hecho huir al extranjero a más de 1.5 millones de ucranianos y ha desencadenado amplias sanciones que han aislado a Rusia en un grado nunca antes experimentado por una economía tan grande.

Rusia niega haber atacado de forma deliberada a la población civil y califica la campaña que lanzó el 24 de febrero como una “operación militar especial” para desarmar a Ucrania y eliminar a los líderes que llama neonazis.

Kiev y sus aliados occidentales lo consideran un pretexto para una invasión destinada a conquistar una nación de 44 millones de habitantes.

En Mariúpol, los residentes que siguen atrapados duermen bajo tierra para escapar a más de seis días de bombardeos de las fuerzas rusas, que han cortado el suministro de alimentos, agua, electricidad y calefacción.

La mitad de los habitantes de la ciudad debió haber sido evacuada el domingo, pero esa iniciativa se abortó por segundo día al fracasar un plan de alto al fuego cuando las partes se acusaron mutuamente de no haber dejado de disparar y bombardear.

Víctimas en aumento

La cifra oficial de la ONU de muertos civiles en las hostilidades en toda Ucrania es de 364, incluidos más de 20 niños, aunque los funcionarios reconocen que esto probablemente representa una fracción del número real de víctimas.

Rusia ha reconocido casi 500 muertes entre sus soldados. Ucrania dice que el número real es de muchos miles.

El número de fallecidos no puede verificarse, pero las numerosas imágenes que llegan de Ucrania muestran los restos quemados de columnas blindadas rusas y ciudades ucranianas reducidas a escombros por los ataques rusos.

En la propia Rusia, las autoridades han impuesto un bloqueo casi total de la información no oficial.

Las últimas emisoras independientes importantes de la era postsoviética fueron cerradas la semana pasada, y una nueva ley amenaza con largas penas de cárcel para las informaciones que las autoridades consideren que desacreditan al ejército. Muchos medios extranjeros han suspendido sus labores desde Rusia.

Con información de Excélsior