Internacional
Carney acusa a Trump de violar el T-MEC y anuncia que Canadá intensificará negociaciones ante arancel del 50%
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, lanzó este lunes una dura crítica contra la administración de Donald Trump al acusarla de violar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), luego de que Washington anunciara la imposición de un nuevo arancel del 50 por ciento a un amplio número de productos canadienses.
En un comunicado difundido el 20 de julio, Carney calificó la decisión como “la más reciente de una serie de acciones comerciales unilaterales” por parte de Estados Unidos, que —dijo— comenzaron con la aplicación de aranceles en franca contravención del acuerdo trilateral. El mandatario subrayó que los gravámenes al sector automotor canadiense también transgreden el espíritu y la letra del tratado de libre comercio que rige las relaciones entre los tres países de América del Norte.
“Canadá simplemente ha igualado esas medidas”, afirmó Carney, en alusión a las represalias que su gobierno ya ha implementado frente a las hostilidades comerciales de la Casa Blanca.
Negociación y modernización del T-MEC
El primer ministro aseguró que Ottawa ya ha presentado a Washington “una serie de propuestas detalladas e integrales” para resolver la disputa y actualizar el marco normativo del T-MEC, y adelantó que su gobierno está dispuesto a “intensificar esas conversaciones en las próximas semanas”.
“Esta es la más reciente de una serie de acciones comerciales unilaterales de Estados Unidos que comenzaron con la imposición de una serie de aranceles en violación directa del Acuerdo entre Canadá, Estados Unidos y México (T-MEC)”, reiteró Carney en su mensaje, al tiempo que defendió los beneficios del libre comercio para las tres economías.
El líder canadiense también advirtió que la escalada arancelaria ha elevado los costos para las familias, particularmente en Estados Unidos, y dejó claro que su país “seguirá tomando las medidas que considere necesarias” para proteger a sus trabajadores, agricultores, empresas y ciudadanos, sin cerrar la puerta a un entendimiento mutuo con Washington.
Incendios forestales, el pretexto de la Casa Blanca
Los nuevos aranceles se anunciaron después de que el presidente Trump acusara al gobierno canadiense de no gestionar adecuadamente sus bosques, argumentando que el humo de los incendios forestales en las provincias de Manitoba, Saskatchewan y Ontario ha afectado la calidad del aire en territorio estadounidense, con un costo “incalculable” para la salud pública y el medio ambiente.
Las extensas columnas de humo generadas por los siniestros alcanzaron varios estados del norte y del medio oeste de Estados Unidos, provocando alertas sanitarias y una visible degradación del aire en ciudades como Chicago, Detroit y Nueva York. Sin embargo, la justificación oficial de la Casa Blanca fue más allá: acusó a Canadá de mantener prácticas comerciales “perjudiciales” para Washington, entre ellas restricciones al acceso de productos lácteos estadounidenses, aranceles elevados a bienes agrícolas, impuestos sobre servicios digitales y represalias previas contra medidas adoptadas por la administración Trump.
Un pulso que tensa la relación norteamericana
El enfrentamiento comercial entre Ottawa y Washington se suma a las fricciones que ya mantienen ambos países en materia energética, ambiental y de seguridad fronteriza, y pone en riesgo la estabilidad del bloque comercial más importante de América del Norte.
Carney concluyó su comunicado reiterando que Canadá está “preparado para negociar” y que mantiene su disposición a encontrar soluciones que beneficien a ambas naciones, pero dejó claro que no cederá ante lo que considera un ataque unilateral al orden comercial pactado.











