Internacional
DEA advierte que cadena perpetua de “El Mayo” es solo el inicio de una ofensiva más dura contra cárteles y funcionarios corruptos
La condena a cadena perpetua impuesta a Ismael “El Mayo” Zambada no representa el punto final de la lucha contra el narcotráfico, sino el pistoletazo de salida de una etapa más agresiva en la ofensiva de Estados Unidos contra los cárteles mexicanos y sus redes de protección. Así lo advirtió este lunes el director de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terry Cole, minutos después de que un tribunal federal dictara la sentencia contra el histórico líder del Cártel de Sinaloa.
En declaraciones posteriores a la audiencia celebrada en la Corte del Distrito Este de Nueva York, Cole enfatizó que las investigaciones no se detienen con el encarcelamiento de Zambada García, de 76 años, sino que se expandirán hacia todos los eslabones de la cadena criminal, incluyendo a aquellos que desde las esferas de poder facilitaron su imperio.
“Esta sentencia no es el final, es solo el comienzo, una advertencia para todos los líderes de cárteles, organizaciones criminales internacionales y terroristas extranjeros”, sentenció el funcionario. Y añadió un mensaje directo: “Ya sean narcotraficantes o funcionarios gubernamentales corruptos, la DEA irá tras ustedes. Nuestro trabajo está lejos de haber terminado”.
Corrupción institucional, el otro frente
El titular de la DEA aseguró que el Cártel de Sinaloa logró mantenerse a flote durante décadas gracias a una “red de corrupción” que, según afirmó, involucró a autoridades mexicanas de distintos niveles. Sobornos, intimidación y el uso de influencias políticas fueron, de acuerdo con Cole, las herramientas que permitieron a la organización evadir la justicia y fortalecer su estructura mientras acumulaba poder y territorio.
Aunque no mencionó nombres específicos ni ofreció detalles sobre investigaciones en curso, el mensaje del director de la DEA dejó abierta la puerta a futuras acciones legales contra presuntos colaboradores de los cárteles desde el ámbito gubernamental, lo que podría tensar aún más la relación bilateral en materia de seguridad.
“El Mayo” se disculpa y pide paz
La audiencia del lunes tuvo un momento inusitado cuando Zambada, de 76 años, leyó una carta dirigida al tribunal y al público. En ella, el fundador del Cártel de Sinaloa ofreció disculpas por sus actos, pidió el fin de la violencia en México y exhortó a los jóvenes a no involucrarse en el crimen organizado. Sus palabras, sin embargo, no modificaron el fallo del juez Brian M. Cogan, quien dictaminó que el narcotraficante pasará el resto de su vida en una prisión estadounidense.
Una advertencia con eco transfronterizo
Las declaraciones de Cole reflejan la postura de Washington ante el fin de una de las figuras más emblemáticas del narcotráfico mundial: lejos de considerar el caso cerrado, la DEA lo utiliza como trampolín para redoblar la presión sobre las estructuras criminales que aún operan en México y sobre aquellos que, desde la política o la burocracia, hayan facilitado su impunidad.
“Nuestro trabajo está lejos de haber terminado”, reiteró Cole, en una frase que resuena como un anticipo de lo que podría venir en los próximos meses. Mientras tanto, “El Mayo” enfrenta su nueva realidad tras las rejas, y el Cártel de Sinaloa —aunque herido— sigue siendo el objetivo número uno de una agencia que promete no dar tregua.











