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Dyson revoluciona el cepillado dental con el CameraJet: un cepillo con cámara, inteligencia artificial y chorro de enjuague bucal para limpiar entre los dientes
James Dyson eligió la capital francesa para presentar su última apuesta tecnológica: el Dyson CameraJet, el primer cepillo de dientes del mundo equipado con una cámara de alta precisión capaz de detectar los espacios interdentales y limpiarlos con un chorro de enjuague bucal mientras uno se cepilla. La compañía asegura que el producto es el resultado de seis años de desarrollo, con la participación de 661 ingenieros y 38 patentes registradas.
El problema que intenta resolver no es técnico, sino humano. Según un estudio de la propia Dyson sobre hábitos bucodentales, nueve de cada diez personas no utilizan hilo dental con la frecuencia recomendada, y el tiempo medio de cepillado es de apenas 45 segundos, muy por debajo de los dos minutos que aconsejan los dentistas. La zona que casi todo el mundo descuida es justamente donde comienza a formarse la placa: los huecos entre los dientes.
La magnitud del problema es global. El Informe sobre el estado de la salud bucodental mundial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2025 estima que casi 3.700 millones de personas padecen alguna enfermedad bucodental, y cada vez más estudios científicos vinculan la salud de la boca con afecciones como cardiopatías y alzhéimer.
Cómo funciona el sistema
La respuesta de Dyson a la falta de disciplina consiste en automatizar el proceso. Dentro del mango del cepillo se aloja una cámara macro de 100.000 píxeles con una iluminación que destella a 257 Hz, sincronizada con un cabezal que oscila casi mil veces por segundo. Su sistema Gap Optical Targeting analiza 28 imágenes por segundo, identifica los espacios interdentales y anticipa el momento en que el cepillo va a pasar frente a ellos. En solo 100 milisegundos, dispara un chorro cónico de enjuague bucal exactamente en el punto detectado.

El modelo se entrenó con 470.000 imágenes dentales y el software suma 16 millones de líneas de código. La alternativa histórica a este problema es el hilo dental, que cuesta dos euros y exige una disciplina que, según los datos, la humanidad ha demostrado no tener. Dyson respondió con un arsenal tecnológico que roza lo desproporcionado: visión artificial, aprendizaje automático y dinámica de fluidos.
Un chorro más efectivo y menos agresivo
El sistema de irrigación también ha sido rediseñado. Los irrigadores tradicionales usan un flujo tipo aguja que, según las pruebas de Dyson realizadas junto a la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Singapur, perforaba la placa sin eliminar su adherencia. El nuevo irrigador cónico cubre más superficie, la retira en una sola pasada y trabaja a menor presión, lo que lo vuelve más amable con las encías y el esmalte.
El enjuague sale de un depósito de 12,5 ml integrado en el aparato. Dyson diseñó un sistema antigravedad con bomba de diafragma que mantiene el caudal en cualquier posición, incluso horizontal, que es la postura típica al cepillar las muelas traseras. La base de carga rellena el depósito en tres segundos y el producto incluye un estuche de viaje.
La cámara que ve lo que tú no ves
La cámara también funciona como endoscopio, permitiendo ver la boca en directo a través de la aplicación MyDyson, con mapas de cobertura y avisos sobre las zonas que se omiten sistemáticamente. Dyson asegura que no se graban ni almacenan imágenes, ni en el dispositivo ni en la nube, y que la cámara solo se activa durante la irrigación o cuando el usuario activa la visualización.
Hasta el cabezal incorpora innovación: topografía no plana, dos tipos de cerda (interiores firmes y exteriores suaves), amortiguador acústico, lente ampliadora y una etiqueta RFID que cuenta las limpiezas y avisa cuándo cambiarlo. Los ingenieros descubrieron que las cerdas de los sónicos convencionales se bloquean contra el diente, por lo que desarrollaron una oscilación variable que cambia el ángulo para evitar que se detengan. En pruebas de laboratorio, el sistema eliminó hasta un 69% más de placa en zonas de difícil acceso que los eléctricos premium del mercado.
Incluso la pasta de dientes ha sido reinventada
El detalle que lo resume todo: la pasta de dientes incluida está formulada sin SLS y sin espuma, porque la espuma taparía la vista de la cámara. Dyson ha tenido que reinventar la pasta de dientes para que el cepillo pueda ver. El enjuague, poco espumoso, está pensado para el irrigador, y ambos contienen fluoruro de sodio, fosfatos y xilitol.
Precio y disponibilidad
El Sistema Dental de Dyson cuesta 499 dólares y ya está disponible en la web de la marca. Incluye el cepillo, la base, la pasta y el enjuague, diseñados para funcionar de forma integrada. El CameraJet llega en dos colores: Ceramic Ultra Blue y Ceramic Pink.
Es una cantidad indecente de dinero por un cepillo de dientes, pero la misma crítica se escuchó en 2016 cuando la compañía lanzó un secador de pelo por 399 dólares, que terminó convirtiéndose en un objeto de deseo global. Dyson repite la jugada: tomar uno de los aparatos más cotidianos del hogar, estudiar con paciencia científica todo lo que hacemos mal al usarlo y resolverlo con una dosis de ingeniería que roza lo cómico. Una cámara, un algoritmo, 38 patentes y una pasta de dientes rediseñada. Todo para que, finalmente, nos limpiemos bien entre los dientes.











