Internacional
Ébola en Congo: la cifra de muertos asciende a 492 y el brote ya es la tercera peor epidemia de la historia
La República Democrática del Congo (RDC) reportó este domingo un alarmante incremento en las cifras del brote de ébola que azota el este del país desde mediados de mayo. De acuerdo con el último boletín oficial, los fallecidos ascienden ya a 492 y los casos confirmados suman mil 528, lo que sitúa a esta epidemia como la tercera más mortífera de la historia.
El informe del Ministerio de Comunicación y Medios, con datos recolectados hasta el 3 de julio, revela que la tasa de letalidad se mantiene en un preocupante 32.2%. Además, 628 pacientes permanecen hospitalizados en aislamiento, mientras que 239 personas han logrado recuperarse del virus.
Rastreo comunitario y resistencia local
Las autoridades congoleñas continúan desplegando estrategias de contención en las provincias más afectadas. Actualmente, el rastreo de contactos alcanza el 81.5%, lo que ha permitido identificar a 9 mil 971 personas que se encuentran bajo seguimiento médico.
“Las actividades de sensibilización, charlas educativas, visitas domiciliarias y capacitación de los agentes comunitarios continúan a gran escala para fortalecer la adhesión de las comunidades a las medidas de prevención y a la búsqueda temprana de atención médica”, detalló el ministerio en su comunicado.
A pesar de los esfuerzos, el brote se ha expandido más allá de las fronteras congoleñas. Uganda ya ha confirmado 20 contagios, de los cuales 15 son considerados importados desde la RDC, con dos fallecimientos registrados. En un hecho que ha encendido las alarmas a nivel global, Francia confirmó también su primer caso positivo, correspondiente a un médico que regresaba de una misión humanitaria en territorio congoleño.
Una cepa sin vacuna y riesgo elevado
El brote corresponde a la cepa Bundibugyo, una variante del virus para la que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), no existe vacuna autorizada ni tratamiento específico. Su tasa de letalidad oscila entre el 30% y el 50%, lo que explica la alta mortalidad registrada hasta ahora.
La OMS ha calificado el riesgo de expansión en África subsahariana como “alto”, mientras que a nivel global lo considera “bajo”. El organismo estima que el virus comenzó a circular en la provincia de Ituri aproximadamente dos meses antes de que se declarara oficialmente el brote el 15 de mayo.
El 17 de mayo pasado, la OMS declaró la epidemia como una “emergencia de salud pública de importancia internacional”, un mecanismo que busca movilizar recursos y coordinar la respuesta internacional ante la amenaza.
El epicentro y la propagación regional
El brote se originó en Ituri, una provincia congoleña que comparte frontera con Uganda y Sudán del Sur, lo que facilitó su propagación a las vecinas Kivu del Norte y Kivu del Sur. La movilidad transfronteriza y las débiles infraestructuras sanitarias de la región han sido factores clave en la rápida diseminación del virus.
La cepa Bundibugyo, aunque menos letal que la variante Zaire —responsable de las peores epidemias históricas—, sigue siendo extremadamente peligrosa. El ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y provoca fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.
La tercera peor epidemia de la historia
Con las cifras actuales, este brote ya se posiciona como el tercero más devastador desde que se tiene registro del virus. Solo lo superan:
- La epidemia de África Occidental (2014-2016), que dejó aproximadamente 11 mil muertos y 28 mil contagios.
- El brote que afectó al este congoleño entre 2018 y 2020, con 2 mil 299 muertes y 3 mil 481 casos.
Las autoridades sanitarias congoleñas y la comunidad internacional enfrentan ahora una carrera contrarreloj para contener la expansión del virus, mientras las comunidades más vulnerables siguen siendo las más golpeadas por esta crisis sanitaria que no da tregua.











