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Internacional

“El Abogado de la Mafia” irrumpe en la política colombiana y pasa a segunda vuelta: quién es Abelardo de la Espriella

Colombia se encamina hacia una segunda vuelta presidencial que promete ser una de las más atípicas y polarizadas de su historia reciente. El protagonista inesperado es Abelardo de la Espriella, un abogado de 52 años conocido en ciertos círculos como “El Abogado de la Mafia”, quien logró posicionarse como el candidato más votado en la primera ronda de las elecciones, con 10 millones 361 mil 499 votos (43.74%), seguido por el senador Iván Cepeda, con 9 millones 688 mil 361 sufragios (40.90%).

La contienda se definirá el próximo 21 de junio, fecha en la que se sabrá quién sucede al actual gobierno de izquierda. De la Espriella, que hasta hace unos meses era un desconocido en la política partidista, ha logrado capitalizar el descontento ciudadano, el hartazgo con la corrupción y el miedo a la inseguridad.

¿Quién es “El Abogado de la Mafia”?

De la Espriella es abogado, empresario y político, pero su fama —o infamia— le viene de su ejercicio profesional. A lo largo de más de dos décadas, ha representado legalmente a decenas de personas vinculadas con corrupción, parapolítica, narcotráfico y otros escándalios de alto perfil. Su bufete ha defendido a políticos condenados por vínculos con paramilitares, así como a empresarios acusados de soborno.

Pero el caso que lo puso en el centro del escándalo internacional fue su defensa del empresario colombiano Alex Saab, señalado por Estados Unidos como presunto testaferro de Nicolás Maduro. Para muchos críticos, esa representación lo manchó de por vida.

Sin embargo, el candidato ha repetido hasta el cansancio su lema: “Todo acusado tiene derecho a una defensa legal”. Insiste en que su trabajo ha sido ciento por ciento legal y que defender un caso no es avalar una conducta delictiva.

Admirador de Bukele, Milei y Trump

Una de las claves de su ascenso electoral ha sido su discurso rupturista. De la Espriella no oculta su admiración por tres líderes mundiales que han sacudido a sus respectivos países: Nayib Bukele (El Salvador), Javier Milei (Argentina) y Donald Trump (Estados Unidos). “Admiro su forma de gobernar y su estilo de liderazgo”, ha declarado en múltiples entrevistas.

De ellos ha tomado no solo el tono confrontativo contra “la casta política”, sino también varias propuestas de fondo.

¿Qué propone De la Espriella?

Su plataforma de gobierno, resumida en los últimos meses de campaña, gira en torno a cuatro ejes principales:

  1. Seguridad a ultranza: endurecimiento de la lucha contra grupos criminales y organizaciones armadas (incluyendo el ELN, disidencias de las FARC y el Clan del Golfo), fortalecimiento de las fuerzas militares y de policía, y construcción de nuevos centros penitenciarios de máxima seguridad.
  2. Ajuste fiscal drástico: disminución del gasto público, reducción de impuestos para incentivar la inversión privada y menor intervención del Estado en la economía (un claro guiño a la motosierra mileísta).
  3. Combate a la corrupción: promete agilizar la justicia, crear tribunales especiales anticorrupción y atraer inversión extranjera mediante certeza jurídica.
  4. Crítica al gobierno de izquierda: ha sido férreo opositor al actual presidente Gustavo Petro y a sus políticas de “paz total”.

Sus simpatizantes ven en él a la única alternativa real para frenar el avance de la izquierda y recuperar el orden público. Sus críticos, en cambio, advierten que sus medidas en seguridad podrían derivar en violaciones a derechos civiles, y que su estilo mesiánico amenaza con profundizar la polarización que ya atraviesa al país.

Amenazas de muerte y esquema de seguridad

La campaña de De la Espriella no ha estado exenta de riesgos. El candidato ha denunciado en repetidas ocasiones amenazas de muerte en su contra y contra miembros de su equipo. Actualmente cuenta con un amplio esquema de seguridad asignado por la Unidad Nacional de Protección, y su equipo ha solicitado en varias ocasiones refuerzos adicionales ante presuntos planes de atentado.

Hasta ahora, las autoridades no han confirmado públicamente la veracidad de dichas amenazas, aunque han extremado las medidas de vigilancia en torno al candidato.

Un fenómeno sorpresivo

Lo más llamativo del caso es que De la Espriella nunca antes había incursionado en la política. No fue concejal, ni alcalde, ni congresista. Su salto de la mesa de defensa penal al tarima presidencial ha sido tan vertiginoso como controvertido.

Los analistas coinciden en que su éxito se debe a varios factores: el rechazo de amplios sectores al gobierno de Petro, la fragmentación de la derecha tradicional, su habilidad para usar las redes sociales y un discurso antisistema que conecta con el hartazgo popular.