Internacional
Estados Unidos e Irán intercambian golpes militares y el estrecho de Ormuz vuelve a ser el epicentro de una crisis global
El martes en la madrugada, fuerzas de Estados Unidos lanzaron una serie de ataques contra objetivos militares en territorio iraní, en una ofensiva que rompió de manera abrupta el frágil acuerdo provisional que mantenía a raya los combates en la región del estrecho de Ormuz.
La operación militar se produjo apenas horas después de que el presidente Donald Trump declarara que Washington está “restableciendo” un bloqueo naval sobre Irán en ese punto neurálgico del Golfo Pérsico, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo crudo y el gas natural que se comercializan en el mundo.
El ataque estadounidense, confirmado por el Comando Central del ejército de los Estados Unidos, tuvo como blancos “sistemas de defensa costera, sitios de misiles y drones, y capacidades marítimas” iraníes. Teherán reconoció los bombardeos, aunque hasta el cierre de esta edición no había ofrecido cifras oficiales de víctimas o daños materiales.
Irán responde con ataques contra aliados de Washington
La respuesta de Irán no se hizo esperar. En cuestión de horas, la Guardia Revolucionaria iraní lanzó ataques contra objetivos en Baréin, Jordania y dos petroleros con vínculos con los Emiratos Árabes Unidos que navegaban por el estrecho de Ormuz.
Ambas embarcaciones —identificadas como Mombasa y Al Bahiyah— se incendiaron temporalmente. El Ministerio de Defensa de los Emiratos Árabes Unidos informó que el ataque dejó un saldo de un marino muerto y ocho heridos, y advirtió que tomará represalias.
La Guardia Revolucionaria justificó los ataques asegurando que los barcos “ignoraron advertencias repetidas” al transitar por una ruta cercana a Omán, fuera de las aguas territoriales iraníes, pero que Teherán considera parte de su zona de influencia estratégica.
Un acuerdo hecho trizas y una economía global en vilo
El estallido de esta nueva escalada echa por tierra el acuerdo provisional que, aunque frágil, había logrado pausar los enfrentamientos y abrir un corredor para el tránsito marítimo, con la esperanza de que los negociadores pudieran avanzar hacia una paz duradera.
Ahora, el cierre de facto del estrecho de Ormuz ha disparado los precios del petróleo, los fertilizantes y otros bienes esenciales en un momento en que la economía mundial ya enfrentaba presiones inflacionarias. Analistas advierten que, sin una salida diplomática inmediata, la región podría precipitarse hacia una guerra total.
EE.UU. amenaza con más acción militar; Irán promete persistir
El presidente Trump calificó la ofensiva del martes como “otro ataque importante” y reiteró que Estados Unidos restablecerá “el bloqueo de nuevo” sobre el estrecho.
Sin embargo, expertos en seguridad y geopolítica señalan que una operación de ese calibre para asegurar el paso por la fuerza requeriría una presencia naval mucho mayor e, incluso, el despliegue de decenas de miles de tropas en suelo iraní, un escenario que algunos analistas dudan que el mandatario esté dispuesto a ejecutar, considerando que en el pasado ha optado por dar marcha atrás en decisiones militares de alto riesgo.
Por su parte, Irán ha dejado claro que sus ataques continuarán. “Estas acciones seguirán imponiendo un alto costo a las fuerzas iraníes y degradarán su capacidad para atacar a civiles inocentes y al transporte marítimo comercial”, respondió el Comando Central estadounidense, en un mensaje que deja entrever que la escalada podría extenderse en los próximos días.











